El Senado de la República recibió el dictamen de la reforma constitucional para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales, una de las principales promesas en materia laboral del nuevo gobierno. Sin embargo, la iniciativa ha generado controversia debido a que su aplicación será gradual y no garantiza dos días de descanso obligatorio, como exigían organizaciones de trabajadores.
La propuesta fue presentada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, tras un acuerdo con el sector empresarial, y busca beneficiar a millones de personas trabajadoras sin afectar sus salarios ni prestaciones.
¿Qué cambia con la reforma de la jornada laboral?
El dictamen plantea modificaciones al artículo 123 de la Constitución, estableciendo formalmente la semana laboral de 40 horas. No obstante, la entrada en vigor total de este nuevo esquema está prevista hasta el año 2030.
Uno de los puntos más cuestionados es que se mantiene el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, ya que el texto solo señala que las personas trabajadoras deberán contar con al menos un día de descanso con goce de salario, sin garantizar un segundo día obligatorio.
Además, la reforma establece que:
- El trabajo extraordinario no podrá exceder 12 horas semanales.
- Si se rebasa ese límite, el empleador deberá pagar un 200% adicional sobre el salario de las horas ordinarias.
- Se prohíben las jornadas extendidas para personas menores de 18 años.
- En ningún caso la reducción de horas implicará disminución de sueldos, salarios o prestaciones.
Aplicación escalonada: así bajarán las horas de trabajo
La reducción de la jornada laboral será gradual, con recortes anuales a partir de 2027:
- 2026: 48 horas semanales
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
Este esquema ha sido duramente criticado por colectivos laborales.
Convocan a protesta por rechazo a la gradualidad
El Frente Nacional por las 40 Horas convocó a una manifestación frente al Senado para el lunes 2 de febrero, en rechazo al dictamen. La organización considera que la propuesta no garantiza el derecho al descanso y favorece al sector patronal.
“La gradualidad no beneficia a la clase trabajadora y abre la puerta a nuevos abusos”, señaló el Frente, que pidió a los legisladores no aprobar la iniciativa en esos términos.
Reforma, en la recta final en el Senado
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, informó que la reforma ya se encuentra en los últimos ajustes dentro de la Comisión de Puntos Constitucionales, encabezada por el senador Óscar Cantón, por lo que se prevé que pronto llegue al pleno para su discusión.
Paralelamente, el Senado alista consultas y parlamentos abiertos sobre otros temas relevantes, como la reforma de los jueces sin rostro, vacantes de magistrados electorales y una posible codificación única en materia penal, de acuerdo con el presidente de la Comisión de Justicia, Javier Corral.
Mientras tanto, la reducción de la jornada laboral avanza, pero no sin resistencia, en un debate que enfrenta las demandas históricas de los trabajadores con los acuerdos políticos y empresariales.












