Alpine vivió uno de sus días más oscuros de la temporada en el arranque del Gran Premio de Qatar, donde Franco Colapinto y Pierre Gasly quedaron eliminados en la SQ1 y partirán desde la última fila de la carrera Sprint. El argentino fue 20° con un tiempo de 1:22.364, apenas 0.252 por detrás del francés, que largará 19°, en un escenario que expuso nuevamente las profundas limitaciones del monoplaza A525.
“No tuve grip en toda la sesión. Es lo que hay y es lo que tenemos”, se lamentó Colapinto, completamente frustrado tras la clasificación. Y razones no le faltan: ambos Alpine rompieron el piso del auto en la FP1, un golpe que condicionó por completo el rendimiento del equipo. “Tuvimos que cambiarlos, pero no tenemos más. Entonces son pisos de poca carga, y eso fue lo que más nos complicó”, explicó el pilarense, quien confesó que la falta de carga aerodinámica lo dejó sin confianza y sin estabilidad en curvas rápidas.
Un auto que no responde y un equipo contra las cuerdas
El fin de semana Sprint prometía darles a Colapinto y Gasly una oportunidad extra para acercarse al rendimiento de mitad de pelotón, pero la realidad fue lapidaria: no hubo errores de manejo, no hubo despistes ni excesos… solo un auto que “no se siente rápido, es inestable y difícil de conducir”, según describió el propio argentino.
En la SQ1, ambos completaron sus intentos con los compuestos medios obligatorios, pero sin progreso real. Colapinto marcó primero un 1:23.771, luego bajó a 1:23.165 y finalmente cerró con el 1:22.364. Gasly mostró una evolución similar, aunque insuficiente, deteniéndose en 1:22.112. “Quizá hoy no fuimos lo suficientemente rápidos”, admitió el francés, resignado.
Lo más preocupante es que, incluso antes del desastre de la clasificación, Alpine ya había quedado herido en la FP1: Colapinto sufrió un despiste que dañó el fondo plano, y Gasly vivió una situación idéntica. Sin repuestos disponibles, la escudería se vio obligada a montar pisos con menos carga, una sentencia anticipada para su rendimiento en Lusail.
Con un auto dañado, sin repuestos y un rendimiento que preocupa, Alpine enfrenta un fin de semana de pura resistencia. Para Colapinto, la misión será “hacer lo mejor posible y que sea lo que tenga que ser”. Pero la realidad es contundente: el equipo francés llega a la penúltima fecha de la temporada en uno de sus peores momentos del año.












