Una ola de condenas internacionales se desató tras confirmarse que Estados Unidos llevó a cabo ataques militares en territorio venezolano y anunció la captura del presidente Nicolás Maduro, en un hecho que ha sido calificado por diversos gobiernos como una grave violación al derecho internacional y a la soberanía de Venezuela.
La operación, que representa una escalada sin precedentes en la crisis regional, provocó reacciones inmediatas en América Latina, Europa y otras regiones del mundo, donde se multiplicaron los llamados a la desescalada y a una solución pacífica del conflicto.
Rechazo desde América Latina
En la región, varios países expresaron su oposición a la intervención militar extranjera:
Brasil advirtió que una acción armada de esta magnitud podría derivar en una catástrofe humanitaria y poner en riesgo la estabilidad de América del Sur. El gobierno brasileño insistió en que la crisis venezolana debe resolverse mediante diálogo y diplomacia, no por la vía militar.
Colombia calificó los ataques como una agresión a la soberanía latinoamericana y solicitó una sesión urgente de organismos internacionales para analizar la situación.
Cuba denunció la operación como terrorismo de Estado, al considerar que constituye una agresión directa contra el pueblo venezolano.
Chile rechazó el uso de la fuerza y reiteró su llamado a una salida pacífica y negociada a la crisis.
México condenó enérgicamente la intervención y subrayó que el respeto a la soberanía de los Estados y al derecho internacional es un principio fundamental de la convivencia entre naciones.
Uruguay también se pronunció en contra de cualquier intervención militar extranjera en la región y defendió el apego a la Carta de las Naciones Unidas.
Reacciones a nivel global
Fuera del continente americano, las críticas también fueron contundentes.
Rusia e Irán calificaron los ataques como actos de agresión que violan la soberanía venezolana y exigieron una rápida desescalada del conflicto.
Por su parte, España y la Unión Europea llamaron a la moderación, al respeto del derecho internacional y ofrecieron su apoyo a iniciativas de mediación para evitar una crisis de mayor alcance.
Claves del rechazo internacional
Los gobiernos que condenaron la intervención coincidieron en varios puntos centrales:
- Consideran que la acción representa una violación de la soberanía nacional de Venezuela.
- Advirtieron sobre los riesgos del uso unilateral de la fuerza en conflictos políticos.
- Subrayaron la necesidad de diálogo, negociación y mediación internacional para evitar una escalada militar con consecuencias imprevisibles para la región.
La situación continúa en desarrollo, mientras crece la presión internacional para frenar la confrontación y buscar una salida pacífica a la crisis venezolana.
El Presidente de Argentina celebra
El presidente de Argentina, Javier Milei, apoyó públicamente la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela tras los ataques y la captura del presidente Nicolás Maduro. Milei celebró la operación y la detención de Maduro como un avance hacia la libertad,












