El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó públicamente lo que hasta ahora se manejaba como una sospecha en círculos diplomáticos y mediáticos: no habrá elecciones en Venezuela en el corto plazo y su Administración asumirá una tutela directa sobre la gestión del país, con él como máxima autoridad del proceso.
“Yo estoy al mando en Venezuela”, afirmó Trump sin ambigüedades durante una entrevista concedida a la cadena NBC, dos días después de la operación militar denominada Resolución Absoluta, mediante la cual fuerzas estadounidenses capturaron en Caracas al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos, donde Maduro compareció ante un tribunal federal de Nueva York acusado de narcotráfico y delitos relacionados con armamento.
Sin elecciones y con tutela estadounidense
Según explicó Trump, la legislación venezolana que prevé elecciones en un plazo de 30 días tras la destitución forzosa de un jefe de Estado no será aplicada. En su lugar, Washington liderará un periodo de administración tutelada mientras se reconstruye el país, con especial énfasis en el sector petrolero.
“Tenemos que arreglar el país primero. No se pueden celebrar elecciones. Ni siquiera hay manera de que la gente pueda votar”, aseguró. “Va a llevar un cierto plazo de tiempo. Tenemos que devolver la salud al país”.
Trump estimó que la reconstrucción tomará alrededor de 18 meses, durante los cuales un grupo de asesores estadounidenses coordinará la gestión venezolana. Sin embargo, dejó claro que la responsabilidad última recaerá exclusivamente en él.
“Es un grupo de todos ellos, cada uno con su especialidad”, explicó, en referencia a su secretario de Estado, Marco Rubio; el jefe del Pentágono, Pete Hegseth; su jefe adjunto de Gabinete, Stephen Miller; y el vicepresidente J.D. Vance. “Pero que no haya dudas: yo soy el responsable”.
Delcy Rodríguez, presidenta interina bajo observación
Washington ha aceptado tratar con Delcy Rodríguez, quien juró como presidenta en funciones tras la caída de Maduro. Trump aseguró que Rodríguez ha cooperado hasta ahora con Estados Unidos, aunque negó que hubiera contactos previos con ella antes de la operación militar, contradiciendo versiones publicadas por medios estadounidenses.
“No es así”, insistió. Aun así, confirmó que Marco Rubio mantiene una comunicación constante con Rodríguez, a quien le habla en español fluido. La Administración estadounidense evaluará en los próximos días si mantiene o levanta las sanciones que pesan sobre la nueva mandataria interina.
Trump evitó aclarar si él mismo ha hablado directamente con Rodríguez y tampoco confirmó si existieron pactos con otros miembros del régimen chavista para facilitar la captura de Maduro. “Mucha gente quería hacer un trato, pero decidimos hacerlo de este modo”, dijo, asegurando que la operación se ejecutó sin apoyo del círculo cercano del exmandatario venezolano.
La oposición venezolana, fuera del poder
El presidente estadounidense también descartó imponer un gobierno encabezado por la oposición venezolana, liderada por María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 y figura central del movimiento que, según Washington, venció en las elecciones venezolanas de junio de 2024.
Un reportaje de The Washington Post afirmó que Trump habría bloqueado su llegada al poder por resentimiento tras la concesión del Nobel. El mandatario negó esa versión: “Ella no debería haberlo ganado”, comentó, pero aseguró que eso “no tuvo nada que ver” con su decisión.
Algunos medios señalan que Trump quedó profundamente decepcionado con la oposición venezolana tras el fracaso de 2019, cuando, pese al respaldo estadounidense, no logró desalojar a Maduro del poder.
El petróleo, eje central de la intervención
La restauración del sector petrolero es la prioridad absoluta de la Administración Trump. Venezuela alberga las mayores reservas probadas del mundo, estimadas en 300.000 millones de barriles, y su recuperación es considerada estratégica para Estados Unidos.
Trump calculó que la reactivación requerirá una inversión de miles de millones de dólares, que será asumida principalmente por empresas petroleras estadounidenses, aunque el Gobierno federal podría subsidiar parte del proceso.
“Va a costar un montón de dinero”, reconoció. “Las petroleras lo pondrán, pero lo recuperarán con los ingresos o lo verán devuelto por nosotros”.
Amenazas de nuevas acciones militares
Aunque Trump afirmó que no prevé una nueva incursión militar inmediata, advirtió que Estados Unidos podría volver a intervenir si Rodríguez no cumple con las directrices impuestas desde Washington. Incluso reveló que su equipo consideró seriamente una segunda oleada de ataques.
“Estábamos dispuestos a hacerlo. De hecho, pensábamos que íbamos a hacerlo”, afirmó.
Pese a ello, rechazó que Estados Unidos esté en guerra con Venezuela. “Estamos en guerra con la gente que vende drogas”, dijo, reiterando la narrativa oficial de que la operación fue una acción policial contra un narcotraficante y no un acto de guerra contra un Estado soberano.
Polémica en el Congreso y respaldo de MAGA
La intervención ha generado fuertes críticas en Estados Unidos, tanto de demócratas como de republicanos, quienes cuestionan que Trump no solicitara autorización previa del Congreso, como exige la Constitución para actos de guerra.
La Casa Blanca sostiene que no fue necesario porque se trató de una operación policial, dado que Washington no reconoce a Maduro como presidente legítimo y lo considera el líder del Cartel de los Soles.
Trump ofreció otra explicación: “Tenemos un buen apoyo en el Congreso. El Congreso sabía todo el tiempo lo que estábamos haciendo”. No obstante, se negó a detallar si los legisladores fueron informados con antelación.
Frente a las críticas internas —incluidas las de figuras ultraconservadoras como Marjorie Taylor Greene— Trump se mostró desafiante y aseguró contar con el respaldo total de su base electoral.
“A MAGA le encanta. A MAGA le encanta lo que hago. MAGA soy yo”, proclamó, en una declaración que recuerda al absolutismo de Luis XIV. “MAGA ama todo lo que yo hago, y yo también amo todo lo que hago”.












