El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el tablero comercial de América del Norte al asegurar que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “no tiene ninguna ventaja real” para su país y que, en los hechos, es un acuerdo que Washington no necesita.
Durante un recorrido por una planta de Ford Motor en Dearborn, Michigan, previo a un discurso económico en Detroit, Trump fue contundente:
“No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante. A Canadá le encantaría. Canadá lo quiere. Lo necesitan”, afirmó al referirse al acuerdo comercial vigente desde 2020.
El mandatario estadounidense insistió en su visión proteccionista y aseguró que Estados Unidos ya no requiere productos fabricados por sus socios comerciales, en particular automóviles producidos en México y Canadá.
“El problema es que no necesitamos su producto. No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí. Y eso es lo que está pasando”, declaró.
Manufactura “de regreso a casa”
Trump sostuvo que su prioridad es concentrar la producción industrial dentro de Estados Unidos y afirmó que ese objetivo ya está dando resultados. Según el presidente, empresas de distintos países están trasladando o ampliando sus operaciones en territorio estadounidense.
Mencionó inversiones provenientes de Canadá, México, Japón y Alemania, y destacó que varias compañías están abriendo nuevas plantas o realizando expansiones significativas.
“Todos se están viniendo para acá. De todas partes del mundo están llegando”, dijo, al tiempo que celebró el buen momento que, aseguró, vive actualmente la industria automotriz estadounidense.
El futuro del T-MEC, en duda
Las declaraciones del mandatario se producen en un momento clave, ya que este año está prevista la revisión del T-MEC, proceso en el que los tres países deberán decidir si el acuerdo continúa, se modifica o se deja expirar.
El T-MEC sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y fue negociado durante el primer mandato de Trump, quien ahora vuelve a poner en entredicho su continuidad, reforzando un discurso que contrasta con décadas de integración regional, especialmente en las cadenas de suministro automotrices.
México apuesta por una revisión positiva
En contraste con el tono de Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este lunes su confianza en que la revisión del tratado concluirá de manera favorable para los tres países.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que, aunque pueden surgir tensiones, mantener el acuerdo conviene a todas las partes. Detalló que el tema no fue abordado a fondo en su reciente conversación telefónica con Trump, pero reiteró su optimismo.
“Tengo confianza en que el marco de la revisión del tratado va a ser buena. Este año se van a resolver; habrá tensiones en ciertos temas, pero va a ser bueno”, afirmó.
Sheinbaum subrayó que esa confianza se basa en el alto nivel de integración económica que existe entre México, Estados Unidos y Canadá tras décadas de libre comercio, en una región que conforma una de las zonas económicas más importantes del mundo.
La revisión del T-MEC se desarrollará en los próximos meses en medio de debates sobre comercio, inversiones, aranceles y cadenas de suministro, mientras crece la incertidumbre sobre el rumbo que tomará la relación comercial en América del Norte bajo el renovado enfoque proteccionista de Washington.












