El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia que sacudió el tablero internacional: “La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande llegará pronto”, dijo en entrevista con CNN, al presumir el éxito inicial de su ofensiva militar contra Irán.
Según el mandatario, las Fuerzas Armadas estadounidenses “están machacando” a los iraníes y aseguró que la operación va “muy bien”. Sin embargo, dejó claro que lo más fuerte aún no comienza.
Operación ‘Furia Épica’: el inicio del choque
El sábado, EE.UU., en coordinación con Israel, lanzó la operación ‘Furia Épica’, cuyos primeros ataques dejaron como saldo la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, así como de buena parte de la cúpula militar del régimen.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. Irán bombardeó Israel y varios países árabes donde Washington mantiene bases militares, entre ellos Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y los Emiratos Árabes Unidos.
Trump confesó que los ataques iraníes contra países del Golfo fueron su “mayor sorpresa” y aseguró que esas naciones ahora “quieren luchar”, pese a que EE.UU. les ha dicho que tiene la situación bajo control.
“Iban a participar muy poco y ahora insisten en hacerlo”, declaró.
¿Cambio de régimen?
Cuestionado sobre si Washington está ayudando al pueblo iraní a recuperar el control de su país, Trump respondió con un contundente “Sí”. Aunque pidió a la población mantenerse bajo resguardo porque “no es seguro salir ahí fuera”.
Mientras tanto, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que “no es una guerra de cambio de régimen”, aunque admitió que como consecuencia de la operación “el régimen ha cambiado”. También prometió que no será un conflicto “interminable” como la invasión a Irak en 2003.
Más bajas y un calendario acelerado
Trump, quien hizo campaña prometiendo evitar guerras prolongadas, reconoció que podría haber más bajas estadounidenses —hasta ahora cuatro militares muertos—, aunque sostuvo que la ofensiva va “adelantada” respecto a lo planeado.
“Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Y vamos un poco adelantados al itinerario previsto”.
El Golfo presiona: buscan frenar la escalada
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos y Catar están moviendo fichas en privado para frenar la ofensiva. De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, ambos países intentan construir una amplia coalición diplomática que persuada a Trump de buscar una salida rápida al conflicto.
El objetivo: evitar una escalada regional y un shock prolongado en los precios de la energía que podría golpear a la economía global.
Mientras Washington habla de una “gran oleada” inminente, Medio Oriente contiene la respiración ante lo que podría convertirse en uno de los conflictos más explosivos de los últimos años.












