La guerra en Medio Oriente entró en una fase crítica tras una nueva ola de ataques de Irán contra bases e instalaciones de Estados Unidos en la región, mientras milicias aliadas de Teherán intensificaron ofensivas contra Israel. El conflicto, que comenzó tras la operación militar estadounidense-israelí “Furia Épica”, amenaza ahora con desestabilizar rutas clave del comercio mundial de petróleo y gas.
Bases de EE.UU. bajo fuego
Irán aseguró que sus ataques se dirigen exclusivamente a intereses estadounidenses en países aliados, entre ellos Baréin, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, gobiernos que han condenado los bombardeos en sus territorios.
Entre los objetivos alcanzados se encuentran la base aérea Ali Al Salem en Kuwait; la base naval Quinta Flota en Baréin; la base aérea Al Udeid en Qatar —la mayor instalación militar estadounidense en la región— y Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos.
El Pentágono confirmó seis soldados fallecidos durante la operación y reveló que Kuwait derribó por error tres aviones F-15E Strike Eagle estadounidenses en medio de la ofensiva iraní. Los seis tripulantes lograron eyectarse y fueron rescatados.
Qatar responde y el Golfo se enciende
La fuerza aérea de Qatar informó que interceptó dos bombarderos Sukhoi Su, siete misiles balísticos y dos drones iraníes que habrían apuntado a instalaciones energéticas en Mesaied y Ras Lafan. El emirato advirtió que se reserva el derecho de responder “de manera proporcional” conforme al derecho internacional.
En Arabia Saudita, una explosión provocó un incendio en la embajada estadounidense en Riad. En el golfo de Omán, un dron iraní impactó un petrolero, dejando un marino muerto. La Guardia Revolucionaria confirmó el ataque contra el buque Athe Nova en el estratégico estrecho de Ormuz.
Hezbollah entra en escena
En Líbano, el movimiento chiíta Hezbollah lanzó misiles hacia Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. El balance en territorio libanés asciende a 52 muertos y 150 heridos tras la ofensiva israelí contra posiciones del grupo armado.
Milicias iraquíes como Saraya Awliya al-Dam y la llamada Resistencia Islámica en Irak también reivindicaron ataques con drones contra tropas estadounidenses en Bagdad y Erbil.

¿Guerra abierta en el horizonte?
Estados Unidos mantiene alrededor de 40 mil efectivos desplegados en Medio Oriente, cifra que podría incrementarse ante la escalada. Washington pidió a sus ciudadanos abandonar la región mientras Teherán amenaza con extender sus ataques a más enclaves militares.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber destruido una base estadounidense en Baréin tras impactar con 20 drones y tres misiles, incendiando depósitos de combustible y edificios de mando, según medios iraníes.
Con el estrecho de Ormuz en la mira y múltiples actores involucrados, la tensión revive el fantasma de una guerra regional de gran escala que podría sacudir los mercados energéticos y alterar el equilibrio geopolítico global.












