El regreso de Sergio Pérez a la Formula One dejó sensaciones encontradas. Aunque el piloto mexicano logró completar la carrera en el Gran Premio de Australia, terminó confesando algo que sorprendió a los aficionados: no disfrutó su vuelta a la máxima categoría y calificó la competencia como “aburrida”.
El tapatío finalizó en el puesto 16 tras completar las 58 vueltas del circuito de Albert Park, en una carrera que también marcó el debut de la escudería Cadillac F1 Team en la categoría.
Un regreso complicado para Checo
Pérez arrancó desde la posición 18 de la parrilla, por lo que desde el inicio tuvo que pelear posiciones. En la largada incluso tuvo que esquivar al piloto neozelandés Liam Lawson, quien tuvo problemas al arrancar.
Durante la carrera el mexicano logró avanzar algunos lugares, pero su monoplaza presentó problemas mecánicos, incluyendo el desprendimiento de piezas, lo que le hizo perder ritmo frente al resto del pelotón.
A pesar de todo, el objetivo principal del equipo se cumplió: terminar la carrera en el debut del proyecto Cadillac en la Fórmula 1.
“Primera carrera completada para nuestra nueva escudería, un logro muy importante. Buena clasificación y buena ejecución. Ahora sabemos dónde estamos y hay mucho trabajo por delante”, escribió el mexicano tras la carrera.
“Si no, me hubiera dormido”
Más allá del resultado, Pérez fue especialmente crítico con algunos cambios técnicos de la temporada, en particular con la gestión de la batería en los monoplazas.
El mexicano explicó que las nuevas configuraciones hacen que la conducción sea impredecible y menos divertida.

“No entiendo nada, la verdad cambia todas las vueltas. De repente llegaba a la curva 3 sin nada de batería y de pronto lo hacía con 30 kilómetros de velocidad más. Si no, me hubiera dormido de lo aburrido que fue la carrera”, comentó a ESPN.
Según el piloto de Cadillac, el sistema energético es “supercomplicado” y hace que la experiencia en pista sea muy distinta a lo que estaba acostumbrado.
“Es mucho menos divertida, sin duda. Ya no es tan divertida como antes”.
El roce con Lawson que encendió la carrera
Uno de los momentos más tensos del Gran Premio ocurrió cuando Pérez y Lawson rozaron sus llantas mientras el piloto de RB intentaba adelantar al mexicano.
El incidente fue investigado por la FIA, aunque finalmente no hubo sanción, ya que los comisarios consideraron que la maniobra defensiva de Pérez fue legal.
Tras la carrera, Lawson lanzó una frase que recordó un viejo conflicto entre ambos pilotos.
“Checo me compitió como si fuera por el Campeonato Mundial y no ha superado lo de hace dos años”, dijo el neozelandés, recordando su enfrentamiento en el GP de México 2024.
Pérez, por su parte, se tomó el momento con humor e incluso se escuchó riendo por la radio del equipo.
Mercedes domina Australia
La carrera fue ganada por el británico George Russell con Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, seguido por su compañero Kimi Antonelli para firmar un 1-2 del equipo alemán.
El podio lo completó Charles Leclerc con Ferrari, mientras que el debutante equipo Cadillac cerró su primer Gran Premio con Pérez en el puesto 16 y Valtteri Bottas fuera de la pelea por puntos.
“La luna de miel terminó”
Tras su regreso a la Fórmula 1, Pérez dejó claro que ahora comienza el verdadero trabajo.
“Ya dimos el primer paso, pero ahora toca progresar. El tiempo en la Fórmula 1 es el peor enemigo que tenemos”.
El mexicano y Cadillac deberán acelerar su desarrollo si quieren competir por puntos en las próximas carreras del campeonato.












