La propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum logró avanzar en la Cámara de Diputados, pero lo hizo en medio de fuertes críticas de la oposición e incluso de partidos que forman parte del bloque oficialista.
Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral de la Cámara de Diputados de México aprobaron el dictamen con una votación cerrada que evidenció la división política en torno a la iniciativa.
El documento fue avalado con 45 votos a favor y 39 en contra, gracias únicamente al respaldo de legisladores de Morena. La propuesta fue enviada a la Mesa Directiva para que sea discutida en el pleno en la sesión prevista para este miércoles, donde necesitará mayoría calificada para convertirse en reforma constitucional.
Morena aprueba… pero aliados se desmarcan
Durante la sesión, que duró menos de dos horas y tuvo apenas dos rondas de intervenciones, los legisladores de Morena defendieron el proyecto al considerar que responde a una demanda ciudadana de transformar el sistema electoral.
La diputada Guadalupe Morelos aseguró que la iniciativa busca reducir el financiamiento público a los partidos políticos, modificar el sistema de representación proporcional y fortalecer los mecanismos para evitar el ingreso de dinero ilícito en campañas.
Incluso sostuvo que encuestas muestran un respaldo ciudadano amplio:
“Más del 80 por ciento de los encuestados están a favor de la reforma electoral”, afirmó.
Sin embargo, el debate dejó un hecho político significativo: ni siquiera los partidos aliados acompañaron el dictamen.
El Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México decidieron votar en contra, al considerar que la propuesta todavía puede perfeccionarse para garantizar equidad en las elecciones y proteger la representación de las minorías.
Oposición acusa intento de concentrar poder
Desde la oposición, legisladores del Partido Revolucionario Institucional, Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano lanzaron fuertes críticas al dictamen.
La diputada priista Abigail Arredondo afirmó que la reforma fue elaborada “en lo oscurito” desde el Poder Ejecutivo y advirtió que busca un “control absoluto del poder”.
Por su parte, el panista Homero Niño de Rivera calificó el documento como un “panfleto ideológico” y criticó que no incluya medidas contundentes contra la infiltración del crimen organizado en las elecciones.
Los legisladores de Movimiento Ciudadano también lamentaron que la iniciativa no se discutiera artículo por artículo y señalaron que deja fuera temas clave como el financiamiento ilícito en campañas.
Reforma llega al pleno con panorama incierto
Aunque el dictamen logró avanzar en comisiones, su futuro en el pleno es incierto. Al tratarse de una reforma constitucional, requiere el respaldo de dos terceras partes de los diputados presentes, un número que Morena difícilmente alcanzará si se mantienen las mismas posturas.
En San Lázaro también circulan versiones de que, en caso de que la reforma sea rechazada en el pleno, el oficialismo podría impulsar un “Plan B” electoral en las próximas semanas.
El debate que se dará en el pleno será encabezado únicamente por los coordinadores parlamentarios, en un intento por evitar una confrontación mayor entre las distintas fuerzas políticas.












