Un ataque armado registrado este lunes 20 de abril de 2026 en la zona arqueológica de Teotihuacán, específicamente en la Pirámide de la Luna, dejó al menos dos personas muertas —una turista canadiense y el presunto agresor— además de varios lesionados, lo que provocó un fuerte despliegue de seguridad y reacciones a nivel federal.
De acuerdo con información preliminar del Gabinete de Seguridad, un hombre abrió fuego contra visitantes que se encontraban en la segunda plataforma del monumento. Tras realizar los disparos, el atacante presuntamente se quitó la vida en el mismo lugar. En el sitio fueron asegurados un arma de fuego, un arma blanca y cartuchos útiles.
El saldo inicial incluye al menos cuatro personas heridas por impacto de bala —entre ellas ciudadanos colombianos, rusos y canadienses— así como otros lesionados por caídas y crisis nerviosas en medio del pánico. Autoridades sanitarias informaron que al menos siete personas reciben atención médica, incluyendo un menor de edad.
Testigos difundieron en redes sociales videos del momento en que se escuchan las detonaciones, mientras turistas intentan resguardarse o huir. En una de las grabaciones se escucha a una mujer gritar desesperadamente pidiendo ayuda, reflejando el caos vivido en uno de los sitios turísticos más importantes de México.
Tras los hechos, la zona fue evacuada y cerrada al público, mientras elementos de la Guardia Nacional, el Ejército, policías estatales y municipales implementaron un operativo para asegurar el área y descartar la participación de otros posibles agresores.
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó lo ocurrido y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, además de confirmar que ya existe coordinación con la embajada de Canadá. También instruyó una investigación a fondo para esclarecer el móvil del ataque, el cual hasta el momento permanece desconocido.

Peritos de la fiscalía estatal continúan trabajando en la zona acordonada de la Pirámide de la Luna, mientras las autoridades intentan reconstruir lo ocurrido en un hecho que ha generado preocupación por la seguridad en destinos turísticos de alto perfil internacional.












