La Confederación Patronal de la República Mexicana, expresó su rechazo a la decisión de la Secretaría de Educación Pública de cancelar anticipadamente el ciclo escolar, al considerar que la medida carece de planeación, certeza jurídica y visión de largo plazo.
El organismo empresarial advirtió que una decisión de este tipo podría tener consecuencias negativas no solo en el aprendizaje de millones de estudiantes, sino también en la dinámica familiar, la productividad laboral y la competitividad del país.
Aunque reconoció la necesidad de proteger la salud de niñas, niños y adolescentes ante las altas temperaturas y fenómenos climáticos extremos, la Coparmex sostuvo que una cancelación generalizada del ciclo escolar no es la solución adecuada.
En lugar de suspender las clases de manera anticipada en todo el país, planteó la aplicación de medidas diferenciadas por estado, municipio o zona escolar, entre ellas ajustes de horarios, clases híbridas, adecuaciones temporales de infraestructura y esquemas flexibles que permitan cumplir el calendario escolar sin poner en riesgo a los estudiantes.
La organización también lanzó cuestionamientos legales sobre la decisión de la SEP, al señalar que cualquier modificación al calendario escolar oficial —publicado en el Diario Oficial de la Federación— debe realizarse mediante procedimientos formales, con claridad normativa y sustento técnico.
Según el organismo empresarial, los anuncios administrativos imprecisos generan incertidumbre para escuelas, docentes, madres y padres de familia, así como para las empresas, que deben reorganizar actividades laborales y horarios ante cambios inesperados.
La Coparmex alertó además que reducir las semanas efectivas de clases podría profundizar el rezago educativo que enfrenta México desde hace años. Recordó que, de acuerdo con los resultados de PISA 2022, el país se ubicó en el lugar 35 de 37 naciones de la OCDE evaluadas, mientras que cifras del INEGI muestran que el rezago educativo afecta al 19.4 por ciento de la población, con una tendencia al alza desde 2016.
“Disminuir el tiempo de aprendizaje representa una señal equivocada para un sistema educativo que necesita fortalecerse”, sostuvo el organismo.
Otro de los puntos señalados por la Coparmex es el impacto económico y laboral que tendría la cancelación anticipada del ciclo escolar. Indicó que miles de madres y padres trabajadores tendrían que reorganizar horarios y buscar alternativas de cuidado para sus hijos.
La afectación, afirmó, recaería especialmente en las mujeres trabajadoras. Citó datos del IMCO que indican que 17.7 millones de mujeres combinan labores de cuidado con un empleo remunerado, por lo que la escuela representa un espacio fundamental para garantizar sus jornadas laborales.
Ante este panorama, la Coparmex llamó a las autoridades educativas, especialistas y docentes a construir alternativas viables que permitan concluir el ciclo escolar conforme a las condiciones de cada entidad.
También insistió en la necesidad de fortalecer la infraestructura escolar, especialmente en aspectos como ventilación, acceso al agua y espacios adecuados para enfrentar fenómenos climáticos extremos sin afectar la continuidad académica.
Finalmente, el organismo empresarial reiteró que la educación es clave para la competitividad, la movilidad social y el desarrollo económico de México, especialmente en un contexto global marcado por la innovación tecnológica y la relocalización de inversiones.
“La educación no puede improvisarse”, enfatizó la Coparmex, al insistir en que las decisiones educativas deben tomarse con responsabilidad, sustento técnico y visión de Estado.












