La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una severa advertencia sobre la evolución del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), al revelar que la epidemia ya es la tercera más grande registrada en la historia del país y que el número real de contagios podría ser entre dos y cuatro veces superior al oficialmente reportado.
Durante una conferencia de prensa este martes 14 de julio de 2026, el director ejecutivo del Programa de Gestión de Emergencias Sanitarias de la OMS, Chikwe Ihekweazu, explicó que la propagación del virus avanza a un ritmo que supera la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias y de las organizaciones internacionales que trabajan en la región.
Uno de los datos que más preocupa a la OMS es que el 80 % de los nuevos casos proviene de cadenas de transmisión desconocidas, lo que significa que los pacientes no figuraban en las listas de contactos bajo vigilancia.
“Eso significa que vienen de cadenas de transmisión desconocidas”, reconoció Ihekweazu, quien advirtió que esta situación dificulta enormemente contener la enfermedad.
Muertes fuera del sistema de salud
La organización también alertó que una parte importante de las víctimas falleció en sus propias comunidades sin haber llegado nunca a un hospital o centro médico, lo que impide detectar oportunamente los contagios y favorece la expansión del virus.
“Debemos detectar los casos antes, reforzar la búsqueda de contactos y garantizar que los centros de salud sean accesibles, seguros y cuenten con la confianza de la población”, subrayó el funcionario.
Más de 1,900 contagios y 702 fallecidos
Hasta el 11 de julio, las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo habían confirmado 1,926 casos de ébola y 702 muertes distribuidas en varias provincias del país. Además, ya se han confirmado casos en la vecina Uganda, lo que aumenta la preocupación por una posible expansión regional.
El brote corresponde al virus Bundibugyo, una variante poco frecuente del ébola para la cual actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado específicamente.
Incluso, la semana pasada se informó que un ciudadano estadounidense que trabaja para una organización humanitaria en el Congo dio positivo al virus, aunque las autoridades sanitarias estadounidenses no ofrecieron mayores detalles sobre su estado de salud.
La respuesta mejora, pero sigue siendo insuficiente
Tras una visita a las zonas más afectadas, Ihekweazu reconoció que la respuesta internacional ha mejorado de forma considerable en las últimas semanas.
Actualmente ya existen más de 700 camas especializadas para pacientes con ébola, el número de laboratorios con capacidad para diagnosticar la enfermedad pasó de uno a catorce, y más de 21 mil trabajadores comunitarios reciben capacitación para apoyar en la vigilancia epidemiológica y la atención de las comunidades.
Asimismo, destacó que los protocolos para realizar entierros seguros y dignos han mejorado significativamente, una medida considerada fundamental para reducir la transmisión del virus.
La falta de recursos amenaza el combate al brote
A pesar de estos avances, la OMS advirtió que la respuesta enfrenta una grave falta de financiamiento. De los 115 millones de dólares solicitados para combatir la epidemia, la organización únicamente ha recibido el 40 % de los recursos necesarios, lo que limita la expansión de hospitales, laboratorios, personal médico y campañas de rastreo de contactos.
La OMS reiteró que sin un aumento urgente del financiamiento y un fortalecimiento de las medidas de vigilancia epidemiológica, el brote podría seguir creciendo rápidamente y convertirse en una emergencia sanitaria aún mayor para África Central.
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