La reincorporación de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa provocó un nuevo choque político dentro de Morena. Gobernadoras y gobernadores morenistas cerraron filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum y lanzaron un llamado al mandatario sinaloense para que actúe con “madurez y responsabilidad”.
En un pronunciamiento conjunto difundido este viernes, los mandatarios estatales advirtieron que las decisiones individuales, los intereses de facción y los proyectos políticos personales no pueden colocarse por encima del proyecto de transformación nacional.
El mensaje ocurre después de que Rocha Moya decidiera retomar de manera inmediata sus funciones como gobernador de Sinaloa, una determinación que también generó cuestionamientos desde la propia dirigencia de Morena y entre legisladores del partido.
“La desmesura” genera tensión dentro de morena
Los gobernadores morenistas señalaron que la política debe ejercerse con congruencia y cuestionaron lo que calificaron como “desmesura” y decisiones de facción.
“Las determinaciones de facción y la desmesura atentan contra los principios de honestidad y lealtad que juramos defender”, señalaron en el documento.
El pronunciamiento también estableció que ninguna determinación individual debe estar por encima de la transformación ni del proyecto colectivo de la Nación.
En uno de los puntos más directos del documento, los mandatarios hicieron un llamado personal al gobernador sinaloense:
“Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad”.
El posicionamiento fue acompañado por un respaldo absoluto a Claudia Sheinbaum, dejando claro que, para los gobernadores firmantes, la prioridad es mantener la cohesión alrededor del proyecto presidencial.
Gobernadores cierran filas con sheinbaum
El documento fue firmado por 23 gobernadoras y gobernadores de Morena, entre ellos Marina del Pilar Ávila Olmeda, de Baja California; Layda Sansores, de Campeche; Clara Brugada, de Ciudad de México; Delfina Gómez, del Estado de México; Alfredo Ramírez Bedolla, de Michoacán; Mara Lezama, de Quintana Roo; Alejandro Armenta, de Puebla; Salomón Jara, de Oaxaca; Alfonso Durazo, de Sonora; Javier May, de Tabasco; Américo Villarreal, de Tamaulipas; Rocío Nahle, de Veracruz, y Joaquín Díaz Mena, de Yucatán, entre otros.
La amplitud de las firmas convirtió el pronunciamiento en una señal política de peso, particularmente porque ocurre en medio de la controversia por la decisión de Rocha Moya de regresar al cargo.
Los mandatarios insistieron en que los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando entran en conflicto con el bienestar nacional.

Ricardo Monreal también pidió a rocha reconsiderar
Antes de este pronunciamiento, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, había solicitado públicamente a Rocha Moya que recapacitara sobre su regreso inmediato y considerara tramitar nuevamente una licencia temporal.
Monreal sostuvo que no resulta conveniente que movimientos unilaterales de esta naturaleza puedan afectar el Estado de derecho o generar un impacto negativo sobre la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El legislador planteó además que la permanencia de una licencia permitiría que la Fiscalía General de la República (FGR) pudiera continuar con las investigaciones correspondientes.
Morena se deslinda del regreso
A la presión política se sumó Citlali Hernández, secretaria general de Morena, quien dejó claro que la dirigencia nacional del partido no tomó la decisión de que Rocha Moya regresara al gobierno de Sinaloa.
La dirigente morenista señaló que se trató de una determinación particular del gobernador y remarcó que nadie dentro del movimiento está por encima de la ley.
Con ello, Morena buscó establecer distancia institucional frente a una decisión que ya había generado cuestionamientos tanto dentro como fuera del partido.
Gobernación también marca distancia
La Secretaría de Gobernación sostuvo igualmente que la reanudación de las funciones ejecutivas de Rocha Moya corresponde a una decisión de carácter particular.
La dependencia federal recordó además que la FGR mantiene carpetas de investigación vigentes contra diez personas relacionadas con el caso, entre ellas el propio gobernador sinaloense.
El conjunto de pronunciamientos deja así un escenario políticamente delicado para Rocha Moya: mientras el mandatario decidió regresar a sus funciones, gobernadores de su propio partido, la dirigencia de Morena, Ricardo Monreal y el gobierno federal han marcado distancia de esa determinación.
La pregunta que queda abierta es si Rocha Moya mantendrá su decisión de permanecer al frente de Sinaloa o si finalmente atenderá los llamados para solicitar nuevamente una licencia mientras avanzan las investigaciones.
La presión política dentro de Morena ya es pública y el mensaje de los gobernadores fue contundente: el proyecto colectivo y el respaldo a Sheinbaum, dijeron, están por encima de cualquier decisión personal.








