El físico belga Francis Halzen, de 82 años, fue galardonado este martes 06 de octubre de 2026 con el Premio Nobel de Física por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía provenientes de fenómenos astrofísicos fuera de nuestra galaxia.
El Comité Nobel destacó la “visión y liderazgo científico” de Halzen, quien impulsó desde 1988 la idea de construir un gigantesco observatorio capaz de detectar estas partículas subatómicas extremadamente difíciles de estudiar.
El anuncio fue realizado en Estocolmo por la Real Academia Sueca de Ciencias. Ellen Moons, secretaria general de la institución, describió el reconocimiento como un premio relacionado con “mensajeros fantasmales procedentes del espacio”.
Un detector gigante bajo el hielo
El Observatorio IceCube se encuentra en el Polo Sur y utiliza aproximadamente un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz para detectar las interacciones de los neutrinos.
Estas partículas son especialmente importantes para la ciencia porque pueden viajar enormes distancias prácticamente sin desviarse ni perder energía. De esta manera, permiten a los investigadores obtener información sobre algunos de los fenómenos más extremos y energéticos del universo.
Los neutrinos de alta energía son muy poco frecuentes, por lo que los científicos necesitan un volumen gigantesco de material para registrar suficientes interacciones.
Aunque Halzen presentó su propuesta para el observatorio en 1988, las primeras pruebas comenzaron años después y el proyecto finalmente quedó completado en 2011.
“No me lo esperaba”
Poco después de recibir la noticia, Halzen reconoció que el Nobel fue una sorpresa.
“Ha sido una gran sorpresa y, obviamente, no me lo esperaba”, declaró el científico durante la conferencia de prensa.
El investigador, nacido en Tienen, Bélgica, y actualmente profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, también destacó a los científicos que se atrevieron a respaldar el proyecto cuando todavía parecía una apuesta arriesgada.
“Lo que más me alegra a mí, además de ganar el Premio Nobel, es que espero que esto sirva para reconocer a las personas realmente valientes que se unieron a mí al inicio de este proyecto”, señaló.
¿Los neutrinos podrían comunicarnos con extraterrestres?
La naturaleza de estas partículas incluso ha alimentado especulaciones sobre una posible comunicación a través del espacio.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que los neutrinos pudieran transportar mensajes de civilizaciones extraterrestres, Halzen reconoció que se ha planteado esa posibilidad y que, en teoría, podrían ser una forma ideal de comunicación.
Sin embargo, prefirió no profundizar en esa hipótesis y respondió con humor que ya existen suficientes problemas reales que resolver en la actualidad.
El reconocimiento también fue celebrado en Bélgica. El primer ministro Bart De Wever felicitó al científico y calificó el Nobel como un reconocimiento impresionante a una vida dedicada a desentrañar los mayores secretos del cosmos a través de sus manifestaciones más pequeñas.
El Nobel de Física vuelve así a poner en el centro de la atención uno de los grandes misterios de la ciencia moderna: partículas prácticamente invisibles que atraviesan el universo y pueden convertirse en una nueva ventana para comprender los fenómenos más extremos del cosmos.








