Una investigación que ha llamado la atención entre los especialistas en microbiota encontró una relación entre el consumo habitual de café y una mayor diversidad de bacterias intestinales. El hallazgo vuelve a poner sobre la mesa los posibles efectos de esta bebida más allá de la energía que proporciona.
El epidemiólogo y especialista en microbiota Tim Spector ha destacado que las personas que consumen café suelen presentar un microbioma intestinal más diverso que quienes no lo beben. El análisis en el que participó incluyó a alrededor de 22 mil personas de 25 países y encontró más de 100 especies bacterianas relacionadas con el consumo de café.
Uno de los microorganismos que más llamó la atención fue Lawsonibacter asaccharolyticus, una bacteria que apareció con una frecuencia considerablemente mayor entre quienes bebían café. De acuerdo con los resultados difundidos, podía encontrarse entre seis y ocho veces más en los consumidores que en quienes no tomaban esta bebida.
¿La clave está en la cafeína?
No necesariamente.
Uno de los aspectos más interesantes del hallazgo es que la asociación con ciertas bacterias intestinales no parece depender exclusivamente de la cafeína. También se ha observado actividad con café descafeinado, lo que apunta a que otros componentes de la bebida podrían tener un papel importante.
Entre los posibles responsables se encuentran los polifenoles y otros compuestos presentes naturalmente en el café, como el ácido quínico y la trigonelina, que podrían influir en el crecimiento o comportamiento de determinados microorganismos intestinales.
La diversidad del microbioma es considerada un indicador importante de la salud intestinal, ya que una comunidad bacteriana variada participa en procesos relacionados con la digestión y el funcionamiento del organismo.
Sin embargo, los resultados muestran principalmente una asociación entre el consumo de café y la composición del microbioma; no significa que se haya demostrado que tomar café, por sí solo, sea la causa directa de una microbiota más saludable.
Así que para los amantes del café hay una razón más para disfrutar de su taza diaria: además de ayudar a comenzar el día, esta popular bebida podría estar relacionada con un ecosistema intestinal más diverso.
Salud cardiovascular
Más allá del microbioma, nos encontramos con un estudio publicado en 2022 que analizó a casi medio millón de personas durante 12,5 años. En este se encontró que el consumo de café, especialmente entre 2 y 3 tazas al día, se asociaba con reducciones significativas de enfermedades cardiovasculares y mortalidad.
Por otro lado, una revisión general concluyó que el mayor descenso en el riesgo de diversas enfermedades aparece con un consumo de 3 a 4 tazas diarias. Sin embargo, los autores señalan que se necesitan ensayos aleatorizados para confirmar si estas asociaciones son causales y recomiendan precaución durante el embarazo y en mujeres con alto riesgo de fracturas.








