El Aeropuerto Internacional de Tulum “Felipe Carrillo Puerto” enfrenta un nuevo golpe a sus expectativas de conectividad internacional, luego de que las aerolíneas y buena parte de los pasajeros provenientes del extranjero continúan optando por llegar a Cancún.
La situación ha generado cuestionamientos sobre el papel que actualmente desempeña la terminal aérea de Tulum, construida con la expectativa de convertirse en una de las principales puertas de entrada al Caribe mexicano.
De acuerdo con las declaraciones de Fernando Barbachano, regidor y empresario, la terminal actualmente opera principalmente con vuelos nacionales y ha perdido presencia en el mercado internacional. Incluso planteó retirar el nombre de Tulum de la denominación del aeropuerto, al considerar que la infraestructura no está cumpliendo con las expectativas asociadas a una terminal internacional.
Uno de los principales problemas sería la preferencia de las aerolíneas por mantener sus operaciones internacionales en el Aeropuerto Internacional de Cancún, que continúa concentrando una parte importante de la conectividad aérea de Quintana Roo.
La distancia también juega un papel importante. El aeropuerto de Tulum se encuentra aproximadamente a 30 kilómetros de la ciudad, pero esto no ha sido suficiente para convencer a las aerolíneas de trasladar hacia esa terminal una mayor cantidad de rutas internacionales.
Barbachano calificó la situación como preocupante y cuestionó que un aeropuerto con muy poca conectividad pueda mantener la denominación de internacional.
Cancún tampoco atraviesa su mejor momento
El escenario ocurre mientras el aeropuerto de Cancún también registra una reducción importante en su actividad.
Durante los primeros nueve meses de 2026, la terminal acumuló alrededor de 20.88 millones de pasajeros, frente a los 22.19 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, una disminución cercana al 5.9 por ciento. El tráfico internacional también cayó 6.5 por ciento.
A pesar de esta reducción, Cancún mantiene una ventaja considerable en conectividad y continúa siendo el principal punto de entrada aérea para numerosos viajeros internacionales que tienen como destino la Riviera Maya y otros destinos del Caribe mexicano.
La situación coloca a Tulum frente a un desafío importante: recuperar rutas internacionales y convencer a las aerolíneas de que existe suficiente demanda para operar desde su terminal.
Por ahora, mientras las compañías mantienen su apuesta por Cancún, el aeropuerto de Tulum enfrenta el reto de demostrar que puede convertirse realmente en una puerta internacional de gran escala y no quedarse como una terminal con conectividad limitada.








