En un movimiento que ha encendido las alarmas dentro y fuera del partido, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lanzó un inesperado llamado a los expriístas para que “regresen a casa”, acompañado incluso de una disculpa pública.
De cara a las elecciones de 2027, el también conocido como “Alito” Moreno pidió dejar atrás diferencias y reconstruir la unidad del partido tricolor, asegurando que las puertas están abiertas para todos aquellos que en el pasado se alejaron.
“Si en algo ofendí en lo personal o en lo político, ofrezco una disculpa”, expresó el dirigente, en un tono que muchos interpretaron como urgente.
🔻 Un PRI debilitado y en busca de oxígeno
El mensaje no llega en cualquier momento. El Partido Revolucionario Institucional enfrenta uno de sus peores momentos históricos, con una pérdida constante de militantes, derrotas electorales y una evidente caída en su influencia política.
En ese contexto, Moreno no solo llamó a los expriístas a volver, sino que también abrió la puerta a candidatos ciudadanos sin militancia, siempre que cumplan con requisitos como prestigio, reconocimiento y “amor por México”.
Para muchos analistas, esta estrategia refleja una realidad incómoda: el PRI necesita reinventarse… o desaparecer.
⚠️ ¿Reconciliación o desesperación?
Aunque “Alito” presentó su disculpa como un acto de humildad política, diversas voces dentro del ámbito político han señalado que el llamado luce más como una maniobra desesperada para evitar el colapso del partido rumbo a 2027.
La narrativa de “regresar a casa” ha sido vista por críticos como un intento de rescatar lo que queda de una estructura que durante décadas dominó la política mexicana, pero que hoy lucha por sobrevivir.
❌ Rechazo frontal: “El PRI está en sus últimos días”
El golpe más duro vino desde dentro del propio priismo. El exsecretario de Educación, Aurelio Nuño, no solo rechazó la invitación, sino que lanzó una declaración demoledora:
“El PRI ya no existe, está en sus últimos días”.
Nuño fue más allá y aseguró que Alejandro Moreno sabe que el partido “se está hundiendo” y no tiene cómo rescatarlo, por lo que su llamado a los expriístas sería una señal clara de crisis interna.
📉 Con un partido en caída libre, una dirigencia cuestionada y el rechazo de figuras clave, la pregunta ya no es si el PRI puede recuperarse… sino cuánto tiempo le queda antes de desaparecer del mapa político.












