El llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum dio su primer paso clave en el Senado, tras ser aprobado en comisiones con el respaldo de Morena y el PVEM, pero con una ausencia que encendió las alertas políticas: ningún legislador del PT estuvo presente durante la votación.
Con 24 votos a favor y 11 en contra, el dictamen avanzó sin modificaciones en uno de sus puntos más controvertidos: la revocación de mandato. La propuesta mantiene que este ejercicio se realice en el tercer o cuarto año del Ejecutivo federal, lo que abre la puerta a que coincida con las elecciones intermedias de 2027.
⚠️ El punto que desató la polémica
El dictamen permite que la propia presidenta pueda promover la consulta y solicitar el voto ciudadano para su permanencia en el cargo, una disposición que ha generado fuertes críticas de la oposición y que el PT busca eliminar.
Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano acusaron que esta reforma abre la posibilidad de que la mandataria aparezca en la boleta en 2027 y utilice su posición para influir en el proceso.
El senador Ricardo Anaya advirtió que no hay “piso parejo”, mientras que Luis Donaldo Colosio Riojas calificó la medida como “profundamente negligente”, al considerar que permitiría al Ejecutivo influir directamente en la evaluación de su propio mandato.
💥 Morena responde: “El pueblo pone y el pueblo quita”
Desde Morena, las críticas fueron rechazadas. El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara respondió con dureza a la oposición, asegurando que el modelo de la llamada Cuarta Transformación se basa en la decisión ciudadana.
Por su parte, la senadora Beatriz Mojica acusó a los partidos opositores de defender privilegios y temer al voto popular.
🤝 ¿Ruptura o estrategia? La incógnita del PT
Aunque los legisladores del PT no asistieron a la sesión —en señal de desacuerdo con el punto de la revocación—, el coordinador de Morena, Ignacio Mier, difundió una imagen junto a líderes del partido, incluyendo a Alberto Anaya y Reginaldo Sandoval, asegurando que la coalición “seguirá unida y haciendo historia”.
📌 Lo que viene
El dictamen será turnado a la Mesa Directiva del Senado y podría discutirse en el pleno en las próximas horas. Sin embargo, para su aprobación final será necesaria una mayoría calificada, lo que obligará a Morena a asegurar el respaldo del PT.
El futuro del Plan B —y de uno de los cambios más polémicos en la reforma electoral— se definirá en la siguiente votación, donde la alianza oficialista será puesta a prueba.












