El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl se convirtió en uno de los momentos más comentados del año a nivel mundial, no solo por el espectáculo musical, sino por el poderoso mensaje social y cultural que llevó al escenario más visto del planeta.
Orgullo latino y mensaje positivo
El artista puertorriqueño ofreció una presentación llena de energía, baile y simbolismo, destacando la identidad latina en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Con un espectáculo visualmente impactante y mayormente en español, Bad Bunny apostó por representar a millones de latinos dentro y fuera de Estados Unidos.
Durante su actuación lanzó mensajes de amor, unidad y confianza personal que rápidamente se viralizaron en redes sociales, con frases sobre creer en uno mismo y celebrar la diversidad, interpretadas como un llamado a la inclusión.
Invitados sorpresa que encendieron el estadio
Uno de los momentos más virales fue la aparición de Lady Gaga y Ricky Martin en el escenario, lo que elevó la emoción del público y desató euforia en redes sociales.
La presencia de ambas estrellas internacionales reforzó el carácter global del espectáculo, mezclando pop, música latina y una puesta en escena que muchos ya califican como histórica dentro de los halftime shows.

Un espectáculo que hizo historia
La producción, coreografías y la conexión con el público fueron ampliamente elogiadas. Analistas de entretenimiento destacan que el show marcó un antes y un después en la presencia latina dentro del espectáculo deportivo más visto del planeta.
El nombre de Bad Bunny se volvió tendencia global durante y después del medio tiempo, con millones de reacciones celebrando la música latina en el escenario del Super Bowl.
La polémica: críticas desde la política
No todo fue positivo.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente la presentación en redes sociales, calificándola como “absolutamente terrible” y cuestionando que gran parte del espectáculo fuera en español.
Sus declaraciones encendieron el debate político y mediático en Estados Unidos, polarizando opiniones y convirtiendo el halftime en tema mundial más allá de la música.
Balance
A pesar de las críticas, el show de Bad Bunny logró lo que pocos artistas consiguen en el Super Bowl:
hacer historia, emocionar a millones y colocar la cultura latina en el centro del escenario global.
Un halftime poderoso, viral y lleno de mensaje… que también desató polémica.












