La esperada reforma electoral volvió a entrar en zona de turbulencia. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la presentación oficial de su iniciativa se pospone para el miércoles 25 de febrero, luego de realizar “modificaciones menores” al proyecto que, sin embargo, han generado fuertes tensiones con sus propios aliados.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que aunque el compromiso era presentarla este martes, aún se afinaban detalles. “Todavía ayer hicimos algunas modificaciones menores, pero mañana lo presentamos”, declaró.
Sin embargo, detrás del ajuste de agenda hay negociaciones de alto nivel. La noche previa, Sheinbaum sostuvo una reunión privada que se prolongó más de dos horas con dirigentes y coordinadores parlamentarios de Morena, PT y PVEM, así como integrantes de la comisión redactora.
Entre los asistentes estuvieron el titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez; el coordinador general de Política y Gobierno de la Presidencia, Arturo Zaldívar; y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. También participaron los coordinadores morenistas en el Senado y la Cámara de Diputados, Ignacio Mier y Ricardo Monreal, respectivamente, además de dirigentes del PT y el PVEM.
El punto de fricción: la reducción de legisladores plurinominales y el recorte presupuestal a partidos políticos, ejes centrales del proyecto que no convencieron al PT ni al PVEM. Fuentes cercanas a la negociación revelaron que ambos partidos advirtieron que, si el texto se mantiene en esos términos, podrían votar en contra.
La reforma, que busca modificar aspectos estructurales del sistema electoral mexicano, enfrenta así un nuevo obstáculo incluso antes de llegar formalmente al Congreso. Los coordinadores acordaron analizar el documento y reunirse nuevamente para intentar construir consensos, lo que abre la puerta a que la presentación vuelva a retrasarse.
El escenario político se tensa: la presidenta necesita el respaldo de sus aliados para garantizar el avance de la iniciativa, pero las diferencias internas amenazan con fracturar el bloque oficialista.












