El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una nueva polémica internacional al arremeter públicamente contra los países de la OTAN, a quienes calificó como “cobardes” por negarse a respaldar su petición de apoyo militar frente a Irán.
A través de su red social Truth Social, Trump lanzó un mensaje contundente:
“¡COBARDES, y lo RECORDAREMOS!”, en referencia a la negativa de los aliados a participar en operaciones para asegurar el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
El mandatario ha insistido en que países aliados colaboren para garantizar la navegación en esta zona clave —controlada por Irán—, argumentando que se trata de una operación “sencilla” y de “bajo riesgo”, la cual, según él, resolvería la crisis en los precios del petróleo a nivel mundial.
El conflicto, que involucra a Estados Unidos e Israel desde finales de febrero, ha generado un fuerte impacto global: mercados inestables, miles de muertos y millones de desplazados. Sin embargo, la falta de consulta previa a los aliados ha generado incomodidad dentro de la OTAN.
Mientras Trump asegura que la batalla “ya está ganada militarmente”, líderes europeos han dejado clara su postura. El canciller alemán, Friedrich Merz, condicionó cualquier participación al fin de los combates, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, enfatizó que la prioridad es la desescalada y el respeto al derecho internacional.
Aunque países como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos, Japón y Canadá han mostrado disposición para garantizar el paso seguro en la región, han evitado comprometerse directamente en acciones militares.
Trump, sin embargo, fue más allá y lanzó otra advertencia:
“Sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel”, dejando entrever una creciente fractura en la alianza occidental en medio de uno de los conflictos más tensos de los últimos años.












