Estados Unidos vivió una jornada sin precedentes. Más de ocho millones de personas tomaron las calles en más de 3,100 protestas a lo largo del país durante la movilización nacional denominada “No a los reyes”, en un abierto rechazo al gobierno de Donald Trump.
Desde ciudades emblemáticas como Nueva York, Washington D.C. y Los Ángeles, hasta pequeños pueblos en distintos estados, millones de ciudadanos se manifestaron con consignas en defensa de la democracia, los derechos civiles y en contra de las políticas migratorias y exteriores del actual gobierno.
🔥 Nueva York y Minneapolis, epicentros de la protesta
En Nueva York, más de 350 mil personas marcharon desde Central Park hasta Times Square, desbordando las principales avenidas. Entre los asistentes destacaron figuras como el actor Robert De Niro, quien lanzó una fuerte advertencia:
“Tiene que ser frenado, y frenado ahora”.
También participaron líderes como el reverendo Al Sharpton y la fiscal Letitia James.
En Minneapolis, cerca de 200 mil manifestantes se reunieron en uno de los actos más simbólicos del día. Ahí, el senador Bernie Sanders advirtió que:
“El futuro del país y del mundo está en juego”.
El evento también contó con la presencia del músico Bruce Springsteen y la actriz Jane Fonda.
📢 Consignas contra Trump y su gobierno
Las calles se llenaron de mensajes contundentes:
- “Aquí no hay reyes”
- “Defiende la democracia”
- “Fuera ICE”
- “Alto a la guerra”
Las protestas también incluyeron críticas directas a políticas migratorias, operativos federales y decisiones internacionales, además de burlas y señalamientos hacia el presidente.

🌎 Un movimiento nacional que crece
La movilización no solo se concentró en grandes ciudades. Hubo manifestaciones en estados como Texas, Georgia, Pensilvania y Kentucky, mostrando un descontento generalizado en todo el país.
Los organizadores aseguraron que esta jornada superó la marca anterior de 7 millones de manifestantes en 2025, convirtiéndose en la mayor protesta en la historia de Estados Unidos.
Además, advirtieron que esto no es el final, sino el inicio de una nueva etapa de resistencia con foros, reuniones y futuras movilizaciones.












