En medio de una de las mayores crisis políticas y militares de la historia reciente de Venezuela, el alto mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) reconoció oficialmente a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de la República, luego del presunto secuestro del mandatario Nicolás Maduro durante una operación atribuida a fuerzas estadounidenses.
En una cadena nacional, el ministro de Defensa y general en jefe Vladimir Padrino López leyó un comunicado en el que expresó el respaldo absoluto de la institución castrense a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que designó a Rodríguez como presidenta interina y aprobó un decreto de conmoción exterior.
Según el documento, el gobierno bolivariano asegura que mantiene la gobernabilidad del país y que la FANB se encuentra desplegada en todo el territorio nacional para garantizar el orden interno y la paz.
“Nuestra institución continuará empleando todas sus capacidades disponibles para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz”, señala el texto oficial.
El alto mando militar denunció además el “cobarde secuestro” del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante un operativo ocurrido en la madrugada del sábado 3 de enero. De acuerdo con Padrino López, en la incursión habrían participado militares estadounidenses, quienes presuntamente asesinaron a sangre fría a miembros del equipo de seguridad presidencial, soldados y civiles inocentes.
⚠️ Trump amenaza a Delcy Rodríguez
Horas después del pronunciamiento militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia contra Delcy Rodríguez. En una entrevista telefónica con la revista The Atlantic, el mandatario aseguró que la presidenta interina “pagará un precio muy alto” si no coopera con Washington.
“Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, afirmó Trump.
El mandatario estadounidense señaló que estaría dispuesto a trabajar con el nuevo gobierno venezolano solo si se cumplen los objetivos de Washington, entre ellos permitir el acceso de inversiones estadounidenses a las vastas reservas petroleras del país sudamericano.
Trump incluso afirmó que Estados Unidos “va a dirigir” Venezuela y defendió la idea de una reconstrucción y cambio de régimen.
“El país se ha ido al infierno. Es un país fallido, totalmente fallido. Es un desastre en todos los sentidos”, concluyó.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez había declarado horas antes que Nicolás Maduro seguía siendo el único líder legítimo del país, adoptando un tono desafiante frente a Washington.
La situación mantiene a Venezuela al borde de una escalada internacional, con un nuevo liderazgo en disputa, amenazas directas desde Estados Unidos y un país militarizado, en lo que podría marcar un punto de quiebre definitivo en la historia política de la nación.












