La industria automotriz mexicana recibió un impulso histórico luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó el anuncio de una inversión superior a los mil millones de dólares por parte de General Motors para producir más de 80 mil vehículos anuales en territorio nacional.
El anuncio se realizó en el complejo de GM en Toluca, Estado de México, donde se confirmó que los modelos Chevrolet Aveo y Chevrolet Groove, que actualmente se importan desde Asia, comenzarán a ensamblarse en México a partir de 2027, como parte del llamado “Plan México”.
La mandataria aseguró que esta decisión representa una muestra clara de confianza en el país y una apuesta directa por fortalecer el mercado interno, la producción nacional y el empleo especializado.
“En el Plan México cabemos todas y todos. Trabajadoras, trabajadores, empresarias, empresarios y los tres niveles de gobierno. Es un plan para el país”, expresó Sheinbaum durante el evento.
La presidenta recordó que antes de asumir el cargo sostuvo reuniones con directivos de las principales automotrices del mundo para analizar el panorama económico y comercial que enfrentaría México, especialmente ante los desafíos internacionales y las tensiones comerciales globales.
Además, Sheinbaum destacó que mantener una visión positiva ha sido clave para atraer inversiones de este nivel.
“Cuando trabajamos juntos siempre salimos adelante, y eso es justamente lo que hoy estamos viendo”, afirmó la presidenta ante empresarios, trabajadores y funcionarios.
Por su parte, Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía, aseguró que la producción de estos vehículos permitirá proteger miles de empleos y atraer nuevas inversiones al sector automotriz, además de incrementar el contenido nacional en los automóviles ensamblados en México.

El directivo de General Motors en México, Francisco Garza Rodríguez, detalló que el proyecto contempla operaciones en las plantas de Ramos Arizpe, Coahuila, donde actualmente laboran más de cinco mil trabajadores.
“Creemos en México, invertimos en México y seguimos creciendo con México”, declaró el ejecutivo, reafirmando el compromiso de la automotriz con el país.
La empresa cuenta con más de 30 años de presencia en México, más de 23 mil empleos directos y una red de 650 proveedores nacionales a quienes compra alrededor de 28 mil millones de dólares anuales en partes y componentes. Además, más de 700 ingenieros mexicanos participan en el diseño y validación de autopartes para mercados internacionales.
La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, celebró la inversión y aseguró que esta nueva etapa productiva confirma la confianza de la empresa en el potencial económico del país y en la capacidad de la industria mexicana para competir a nivel global.
Con esta apuesta multimillonaria, México busca consolidarse como uno de los centros automotrices más importantes del continente, mientras el gobierno federal impulsa una estrategia para reducir importaciones asiáticas y fortalecer la fabricación nacional.












