En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lanzó un mensaje directo y sin matices frente a las amenazas del mandatario estadounidense Donald Trump: “La posición de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
Desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez aseguró que España no será “cómplice de algo malo para el mundo” por miedo a represalias, luego de que Trump calificara a España como “aliado horrible” y amenazara con romper relaciones comerciales por su postura ante los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
🔥 Un conflicto que sacude al mundo
El jefe del Ejecutivo español expresó solidaridad con los países atacados por Irán, pero advirtió que nadie tiene claridad sobre los verdaderos objetivos de la ofensiva inicial de EE.UU. e Israel. Alertó que podría tratarse de una guerra larga, con numerosas víctimas y graves consecuencias económicas globales.
Sánchez subrayó que el conflicto ya provocó:
- Caídas en bolsas internacionales
- Disrupciones en el tráfico aéreo
- Tensión en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20% del gas y petróleo mundial
- Riesgo de alza en precios de energía y costo de vida
🕊️ El fantasma de Irak
El mandatario evocó la guerra de 2003 contra Irak y el llamado “trío de las Azores”, recordando que la intervención, justificada entonces por supuestas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, dejó como saldo más terrorismo, crisis migratoria y encarecimiento energético.
“Ese fue el regalo a los europeos: un mundo más inseguro”, sentenció, dejando clara su advertencia ante una posible repetición del escenario.
💬 Mensaje velado a Trump
Sin mencionarlo directamente en varios pasajes, Sánchez criticó a los líderes que, dijo, “usan el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar los bolsillos de unos pocos”, en clara referencia a intereses políticos y económicos detrás del conflicto.
💶 España se prepara para el impacto
El presidente español aseguró que su gobierno ya estudia medidas para proteger a hogares, trabajadores y empresas ante posibles aumentos en el precio del petróleo y el gas. También garantizó asistencia y evacuación para ciudadanos españoles en la región, pese a las complicaciones por el cierre del espacio aéreo.
“Tenemos capacidad y voluntad política para afrontar esta crisis”, afirmó.
⚖️ Diplomacia, no ayatolás
Sánchez dejó claro que su postura no implica respaldo al régimen iraní. “La pregunta no es si estamos a favor de los ayatolás. Nadie lo está. La pregunta es si estamos del lado de la legalidad internacional y la paz”.
Mientras tanto, el líder del opositor Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó al presidente de poner en riesgo la seguridad nacional y pidió alinearse con los aliados tradicionales.
La tensión entre Madrid y Washington abre un nuevo capítulo diplomático en plena crisis internacional, con implicaciones políticas, económicas y estratégicas que podrían redefinir el papel de España en el tablero global.












