Un nuevo estudio internacional podría cambiar la forma en que entendemos la salud pública: hablar más de un idioma no solo abre puertas culturales, también fortalece la salud mental y física, con efectos comparables —e incluso superiores— a los del ejercicio y una buena dieta.
La investigación, publicada en Nature Aging, en noviembre de 2025 analizó datos de 86.149 personas entre 51 y 90 años en 27 países europeos. Sus conclusiones son contundentes: las personas que solo hablan un idioma tienen hasta 2,11 veces más probabilidades de sufrir un envejecimiento acelerado, mientras que quienes dominan al menos una lengua adicional tienen 2,17 veces menos riesgo de deterioro temprano.
🔍 Un “escudo biológico” en forma de palabras
Los resultados confirman que el multilingüismo no solo tiene un valor cultural, sino que funciona como un determinante clave de salud pública, según explica Agustín Ibáñez, investigador del Instituto Global de Salud Cerebral del Trinity College de Dublín y coautor del estudio.
El hallazgo es aún más sorprendente: cuantos más idiomas se hablan, mayor es la protección. El efecto es acumulativo y se asocia con:
- Menor riesgo de envejecimiento acelerado
- Mayor salud cerebral y física
- Procesos biológicos de la madurez más lentos
- Mayor resiliencia cognitiva
“El uso cotidiano de más de una lengua puede tener beneficios comparables, e incluso superiores, a los del ejercicio o la dieta”, subraya Ibáñez.
🧠 27 países, IA y miles de perfiles de salud
Los investigadores entrenaron modelos de inteligencia artificial para estimar la “edad biológica” de los participantes mediante factores de riesgo (hipertensión, diabetes, sueño deficiente, pérdida sensorial) y factores protectores (educación, actividad física y función cognitiva).
A partir de estos datos calcularon la brecha de edad bioconductual (BBAG):
- Valores negativos indican un envejecimiento más lento y saludable
- Valores positivos revelan envejecimiento acelerado
El multilingüismo mostró beneficios claros incluso al controlar por exposomas físicos, sociales y lingüísticos.
🧬 ¿Por qué ayuda hablar varios idiomas?
Según los científicos, el efecto protector proviene de tres vías principales:
- Biológica: mayor neuroplasticidad y redes cerebrales más eficientes.
- Cognitiva: entrenamiento constante de atención, memoria y control ejecutivo.
- Social: mayor participación, interacción y menor estrés acumulado.
Estas rutas generan beneficios sistémicos, no solo cerebrales, explica Ibáñez.
📚 Idiomas como política de salud pública
Para Lucía Amoruso, investigadora del BCBL y coautora del estudio, estos resultados ofrecen evidencia sólida de que hablar más de un idioma puede funcionar como una herramienta accesible y económica para promover un envejecimiento saludable.
Por ello, los expertos sugieren que el aprendizaje de lenguas debería incorporarse en políticas públicas de salud y educación.
🏁 Conclusión
Hablar otro idioma no solo sirve para viajar o comunicarse mejor: puede convertirse en una de las herramientas más poderosas para proteger la mente y el cuerpo con el paso de los años.
Un hábito simple, económico y con un impacto comparable —o incluso superior— al ejercicio físico.












