España volvió a escribir su nombre con letras de oro en la historia del fútbol. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 1-0 a Argentina en tiempos extra y se proclamó campeona del Mundial 2026, poniendo fin al sueño de Lionel Messi de despedirse con un bicampeonato del mundo.
El MetLife Stadium, en Nueva Jersey, fue testigo de una final intensa, cerrada y llena de tensión, que se resolvió hasta el minuto 106 gracias a un potente zurdazo de Ferran Torres, quien ingresó como revulsivo para convertirse en el héroe de una noche inolvidable para La Roja.
Con este triunfo, España consiguió su segunda Copa del Mundo, 16 años después de levantar el título en Sudáfrica 2010, consolidando una generación que dominó el torneo de principio a fin.
La selección española justificó su condición de favorita con un fútbol basado en la posesión, el orden defensivo y la paciencia. Su gran fortaleza fue una defensa prácticamente impenetrable que anuló por completo a Lionel Messi y al poderoso ataque argentino. De hecho, la Albiceleste no logró realizar un solo disparo a puerta durante los 90 minutos reglamentarios y únicamente generó peligro cuando ya se encontraba abajo en el marcador.

El gran protagonista del conjunto argentino fue Emiliano “Dibu” Martínez, quien mantuvo con vida a su selección con 11 espectaculares atajadas, evitando que España sentenciara mucho antes el encuentro. Sin embargo, ni siquiera la brillante actuación del guardameta pudo impedir el desenlace.
La situación se complicó aún más para Argentina cuando Enzo Fernández fue expulsado al minuto 90+3, tras recibir su segunda tarjeta amarilla por una dura entrada sobre Pau Cubarsí. Con un hombre menos durante toda la prórroga, el equipo de Lionel Scaloni terminó cediendo ante la presión constante de los españoles.
El triunfo de España también significó una amarga despedida para Lionel Messi, quien a sus 39 años disputó, según ha manifestado previamente, su último partido en una Copa del Mundo. Aunque el capitán argentino tuvo un destacado torneo y recibió el Balón de Plata como segundo mejor jugador del Mundial, no pudo repetir la hazaña conseguida en Catar 2022.
En contraste, España monopolizó la ceremonia de premiación. Rodri fue elegido Balón de Oro como mejor jugador del torneo; Unai Simón ganó el Guante de Oro tras recibir apenas un gol en toda la competencia; y Pau Cubarsí fue reconocido como el Mejor Jugador Joven del Mundial gracias a su sobresaliente actuación con apenas 19 años.
La única distinción que no quedó en manos de españoles fue la Bota de Oro, conquistada por Kylian Mbappé, quien terminó con diez goles y además se convirtió en el máximo goleador en la historia de los Mundiales con 22 anotaciones. El Premio Fair Play fue otorgado a Países Bajos por su comportamiento ejemplar durante el torneo.
España cerró un Mundial prácticamente perfecto. Solo concedió un gol en toda la competición y dejó en el camino a rivales de enorme jerarquía como Portugal (1-0) en octavos de final, Bélgica (2-1) en cuartos, Francia (2-0) en semifinales y finalmente Argentina (1-0) en la gran final.
Así terminó el Mundial más grande de la historia, el primero con 48 selecciones y organizado por Estados Unidos, México y Canadá, con una nueva campeona que dominó de principio a fin y con el cierre de una era: la despedida mundialista de Lionel Messi y el nacimiento de una nueva potencia que vuelve a reinar en el fútbol mundial.









