La Copa Mundial de la FIFA 2026 enfrenta una nueva y fuerte controversia internacional luego de que Joseph Blatter, expresidente del máximo organismo del futbol mundial, respaldara públicamente un boicot de los aficionados a los partidos que se disputen en Estados Unidos, debido a la conducta del presidente Donald Trump y las políticas de su administración.
Blatter, quien presidió la FIFA entre 1998 y 2015, expresó su postura a través de una publicación en X, en la que citó y apoyó las declaraciones del abogado suizo Mark Pieth, reconocido experto en anticorrupción y exresponsable del Comité Independiente de Gobernanza que supervisó la reforma del organismo hace una década.
“Creo que Mark Pieth tiene razón al cuestionar este Mundial”, escribió Blatter, sumándose así a las voces que ponen en duda la idoneidad de Estados Unidos como país anfitrión del torneo más importante del futbol.
“Manténganse alejados de Estados Unidos”
En una entrevista con el diario suizo Der Bund, Pieth fue contundente al dirigirse a los aficionados internacionales:
“Si consideramos todo lo que hemos discutido, solo hay un consejo para los aficionados: ¡manténganse alejados de Estados Unidos! De todos modos, lo verán mejor por televisión”, afirmó.
Incluso advirtió que los visitantes podrían enfrentar expulsiones inmediatas: “Si no complacen a los oficiales, serán enviados directamente en el próximo vuelo de regreso a casa. Con suerte”.
Alemania y otros países se suman a la crítica
Las críticas no se limitan a Suiza. En Alemania, Oke Göttlich, presidente del FC St. Pauli y vicepresidente de la federación alemana de futbol, declaró al periódico Hamburger Morgenpost que ha llegado el momento de considerar seriamente un boicot al Mundial 2026.
Las preocupaciones se intensificaron tras las recientes prohibiciones de viaje anunciadas por el gobierno de Trump, que afectarían a aficionados de países clasificados como Senegal, Costa de Marfil, Irán y Haití, muchos de los cuales no podrán ingresar a Estados Unidos si no cuentan con visado previo. La administración estadounidense justificó la medida por supuestas “deficiencias en los procesos de verificación”.
Migración, protestas y tensión política
La comunidad futbolística internacional también ha manifestado inquietud por las tácticas agresivas en materia migratoria, el trato a manifestantes y la postura expansionista del presidente Trump en temas de política exterior, factores que —según críticos— contradicen los valores de inclusión y unidad que promueve el futbol.
Mundial 2026, bajo la lupa
Estados Unidos será coanfitrión del Mundial 2026 junto con México y Canadá, torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio. Sin embargo, los llamados al boicot y las restricciones migratorias amenazan con empañar el evento antes de que ruede el balón.
Mientras tanto, el debate crece: ¿puede un Mundial celebrarse plenamente cuando millones de aficionados no podrán asistir?

Infantino responde y descarta boicot
Ante la creciente ola de críticas y llamados al boicot, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, salió al paso y defendió con firmeza el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, asegurando que el futbol debe estar por encima de las tensiones políticas.
Las declaraciones de Infantino se dieron durante una visita oficial a Brasilia, donde se reunió con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto. Cuestionado sobre los señalamientos de Joseph Blatter y otros actores del futbol internacional, el dirigente suizo enfatizó el carácter unificador del torneo.
“Yo miro al futuro y para mí lo importante en este tipo de eventos futbolísticos, como el Mundial femenino o masculino, es unir a las personas y a los países de todo el mundo. La gente quiere ir y va a ir. Siempre, siempre celebramos juntos el fútbol”, afirmó.
Infantino respondió así directamente a Blatter, quien en días recientes respaldó los comentarios del abogado suizo Mark Pieth, al advertir a los aficionados que evitaran viajar a Estados Unidos por el clima político y las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump. La relación entre ambos dirigentes ha sido tensa desde la salida de Blatter de la FIFA en 2015, tras los escándalos de corrupción que sacudieron al organismo.
Récord histórico de interés
Para reforzar su postura, Infantino destacó que el Mundial 2026 ya registra una demanda sin precedentes, con más de 500 millones de solicitudes de boletos a nivel global, lo que —según afirmó— demuestra que el interés de los aficionados supera cualquier intento de boicot.
El torneo será el primer Mundial con 48 selecciones, contará con 104 partidos y se disputará en 16 ciudades de los tres países anfitriones entre junio y julio de 2026, perfilándose como el evento futbolístico más grande en la historia.
Mientras las críticas persisten y el debate crece, la FIFA mantiene su postura: el Mundial sigue en pie y, según Infantino, será una celebración global del futbol, pese a las controversias políticas que rodean a uno de sus principales anfitriones.












