En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum envió un contundente mensaje contra cualquier intento de injerencia extranjera: “Ninguna potencia nos va a decir cómo gobernarnos”.
Desde el Monumento a Ignacio Zaragoza, en Puebla, y ante su gabinete, mandos militares y miles de asistentes, la mandataria defendió con firmeza la soberanía nacional en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos. Su discurso estuvo marcado por un tono nacionalista y una clara advertencia a quienes —dijo— buscan apoyo externo por falta de respaldo interno.
“Quienes piensan que la Presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota”, enfatizó, generando una fuerte reacción de apoyo entre los presentes, quienes corearon “¡Presidenta!”.
Durante su intervención, Sheinbaum también lanzó críticas directas a sectores que, según sus palabras, “aplauden la intervención extranjera” o intentan reivindicar figuras como Hernán Cortés, asegurando que esas posturas están “destinadas a la derrota moral”.
La mandataria evocó principios históricos del expresidente Benito Juárez, recordando su célebre frase: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, y subrayó que la historia demuestra que el pueblo mexicano defiende su independencia cuando esta se ve amenazada.
Además, destacó el simbolismo de la Batalla de Puebla, donde el Ejército de Oriente, liderado por Ignacio Zaragoza, derrotó a las fuerzas del emperador Napoleón III, como ejemplo de resistencia ante potencias extranjeras.
El evento también incluyó la toma de protesta a conscriptos del Servicio Militar Nacional y un desfile con más de 10 mil participantes, reforzando el mensaje de unidad, identidad nacional y defensa de la soberanía.
En medio de un escenario internacional complejo, Sheinbaum dejó claro que su gobierno no cederá ante presiones externas: “Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México












