La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un mensaje directo y sin rodeos al Partido del Trabajo (PT): es momento de definirse.
En medio de las divisiones internas del partido aliado de Morena, la mandataria dejó claro que el PT debe decidir si respalda o no el llamado Plan B de la reforma electoral, luego de posturas encontradas entre sus propios integrantes.
Mientras el diputado Reginaldo Sandoval ha expresado reservas sobre la propuesta, la senadora Geovanna Bañuelos ha manifestado su respaldo, evidenciando la fractura interna.
“Se tiene que poner de acuerdo el PT si va a apoyar o no va a apoyar”, sentenció Sheinbaum durante su conferencia, dejando en claro que la indefinición ya no es opción.
La presidenta incluso anticipó que, pese a las diferencias, su gobierno considera probable que el PT termine alineándose con la iniciativa, aunque subrayó que la decisión final recae completamente en el partido.
Este episodio revive tensiones dentro de la coalición oficialista, especialmente después de que, en el llamado “Plan A”, tanto el PT como el Partido Verde se desmarcaron de la propuesta original. Ahora, en el Plan B, solo el Verde ha cerrado filas con Morena.
Además, Sheinbaum destacó que la reforma incluirá ajustes para fortalecer la equidad de género en los procesos electorales, retomando propuestas impulsadas por la senadora Malu Micher, con el objetivo de ampliar la participación de las mujeres en la vida política del país.
Con este llamado, la presidenta no solo presiona a un aliado clave, sino que también deja ver que la disciplina política será determinante en el avance de su agenda electoral.












