El receptor abierto de los Minnesota Vikings, Rondale Moore, falleció a los 25 años este sábado en el sur de Indiana, informaron autoridades locales. La noticia ha sacudido a la NFL y al futbol americano colegial, donde el jugador dejó una huella imborrable.
El jefe de policía de New Albany, Todd Bailey, señaló que Moore fue encontrado en un garaje con una presunta herida de bala autoinfligida en la ciudad de New Albany, Indiana, lugar donde nació y creció. La Oficina del Forense del Condado de Floyd confirmó el deceso la noche del sábado y detalló que se le practicará una autopsia. La muerte continúa bajo investigación.
Moore brilló a nivel universitario con los Purdue Boilermakers de la Purdue University, donde se consolidó como uno de los receptores más explosivos del país. Su talento lo llevó a ser seleccionado en la segunda ronda del Draft de la NFL 2021 por los Arizona Cardinals.
Tras tres temporadas con Arizona marcadas por destellos de calidad y lesiones de rodilla que frenaron su progreso, fue traspasado en 2024 a los Atlanta Falcons. Sin embargo, una nueva lesión durante el campo de entrenamiento lo envió a la lista de reservas por lesión.
Antes de la temporada 2025 firmó con los Vikings en busca de un nuevo comienzo, pero sufrió una ruptura del ligamento cruzado anterior en el primer partido de pretemporada, lo que volvió a apartarlo de los emparrillados.
En un comunicado, los Minnesota Vikings expresaron: “Estamos profundamente entristecidos por el fallecimiento de Rondale Moore. Mientras trabajamos para comprender los hechos, hemos hablado con su familia para ofrecer nuestras condolencias y todo el apoyo de la organización. También hemos puesto a disposición recursos de apoyo emocional para jugadores, entrenadores y personal”.
Jeff Brohm, actual entrenador en jefe de la Louisville Cardinals y quien dirigió a Moore en Purdue, lo recordó como “una completa alegría de entrenar”.
“El competidor definitivo que no se acobardaba ante ningún desafío. Rondale tenía una ética de trabajo inigualable. Un gran compañero que respondía a cualquier situación. Todos queríamos a Rondale; nos encantaba su sonrisa y su espíritu competitivo”, escribió el entrenador, enviando también pensamientos y oraciones a su familia.
La comunidad de la NFL y del futbol americano colegial lamenta la pérdida de un jugador que, pese a las constantes lesiones, nunca dejó de luchar por regresar al campo y demostrar su talento.












