El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno interino de Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado de alta calidad a Estados Unidos, y que los recursos obtenidos por su venta serán controlados directamente por él para garantizar, según sus palabras, que beneficien tanto al pueblo venezolano como al estadounidense.
El anuncio fue realizado la tarde del martes 06 de enero de 2026 a través de la plataforma Truth Social, donde Trump detalló que el petróleo será vendido a precio de mercado y que los ingresos quedarán bajo supervisión de la Casa Blanca. Para ejecutar el plan, el mandatario informó que ordenó al secretario de Energía, Chris Wright, actuar de inmediato.
De acuerdo con lo señalado por el presidente, el crudo será transportado en buques almacén y llevado directamente a muelles de descarga en territorio estadounidense, sin pasar por intermediarios. Trump calificó el petróleo como “sancionado de alta calidad”, subrayando que se trata de un activo estratégico que, a su juicio, fue “robado” a empresas estadounidenses tras la nacionalización del sector petrolero durante el gobierno de Hugo Chávez.
Además se informó que la petrolera Chevron envió 11 buques a Venezuela. Los buques llegarán a los puertos de José y Bajo Grande para cargar petróleo. Chevron es la única petrolera con licencia de exportación en Venezuela.
Este anuncio se produce cuatro días después de la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante un operativo militar realizado en Caracas por fuerzas estadounidenses, denominado “Operación Lanza del Sur”. Tras el operativo, Trump ofreció una conferencia en la que afirmó que Estados Unidos buscará recuperar el petróleo venezolano y reconstruir la industria energética del país sudamericano.
“Vamos a hacer que nuestras enormes compañías petroleras, las más grandes del mundo, entren a Venezuela, inviertan miles de millones de dólares y reparen la infraestructura petrolera”, declaró el mandatario.
En este contexto, se ha informado que empresas energéticas estadounidenses ya comenzaron movimientos logísticos, con el envío de buques cisterna hacia puertos venezolanos, lo que refuerza la versión de una reactivación acelerada de la extracción y exportación de crudo.
Venezuela posee las mayores reservas petroleras probadas del planeta, con más de 303 mil millones de barriles, lo que representa cerca del 20 por ciento del total mundial, superando a países como Arabia Saudita e Irán. Este enorme volumen convierte al país en una pieza clave dentro del mercado energético global.
La situación ha generado reacciones inmediatas en la región. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó que la detención de Maduro constituye un “secuestro” con el objetivo de apropiarse del petróleo venezolano, y advirtió sobre una alianza internacional para controlar los recursos naturales del país sudamericano.
El anuncio de Trump abre un nuevo capítulo de tensión política y energética en América Latina, mientras crecen las dudas sobre la legalidad, el destino de los recursos y el impacto regional de esta operación sin precedentes.












