En un anuncio que sacudió al mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el inicio de una “gran operación de combate” en coordinación con Israel contra las principales instituciones del poder en Irán. El objetivo declarado: eliminar lo que calificó como una amenaza directa para el pueblo estadounidense y forzar la caída del régimen iraní.
La ofensiva, bautizada por el Pentágono como ‘Furia Épica’, sería conocida en Israel como ‘Rugido del León’, en aparente continuidad con la operación previa llamada ‘León Rampante’, dirigida contra instalaciones nucleares iraníes.
Trump dejó claro el doble propósito de la operación: exigir la rendición total del Ejército y la Policía iraní —a quienes ofreció amnistía si depusieran las armas— y alentar un levantamiento popular contra el estamento clerical. “La hora de su libertad está a su alcance”, afirmó en un mensaje dirigido al pueblo iraní.
Explosiones en Teherán
Medios iraníes como la agencia Tasnim reportaron explosiones en el barrio de Pasteur, en Teherán, donde se ubica el complejo de alta seguridad que alberga la residencia y oficina del líder supremo, Alí Jamenei. La agencia Fars indicó que al menos siete misiles impactaron la zona, aunque no se han confirmado daños específicos.
La Autoridad de Aviación Civil iraní anunció el cierre del espacio aéreo por seis horas, mientras que reportes israelíes señalaron que los ataques incluyeron instalaciones de los ministerios de Defensa e Inteligencia, además de ciberataques que afectaron portales oficiales como IRNA. Según el observatorio NetBlocks, la conectividad en Irán cayó al 54% de sus niveles habituales.
Israel en alerta máxima
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó la ofensiva como un “ataque preventivo para eliminar amenazas al Estado de Israel” y declaró estado de emergencia especial en todo el país.
Las Fuerzas de Defensa de Israel activaron alarmas antiaéreas ante la posibilidad de represalias con misiles o drones. Se suspendieron actividades educativas, reuniones públicas y trabajos no esenciales. Además, Israel cerró su espacio aéreo y canceló vuelos, pidiendo a la población mantenerse cerca de refugios.
Un alto oficial israelí reveló que la operación fue planeada durante “muchas semanas” y que podría prolongarse el tiempo necesario para “degradar las capacidades del régimen iraní” y neutralizar lo que consideran amenazas existenciales.
Mientras tanto, Israel prepara la movilización de hasta 70 mil reservistas para reforzar defensas aéreas y posiciones fronterizas.
La tensión en Medio Oriente alcanza uno de sus puntos más críticos en años, con el mundo pendiente de una posible respuesta iraní que podría escalar el conflicto a dimensiones impredecibles.












