El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, lanzó una de sus advertencias más firmes frente a las recientes tensiones con Estados Unidos, al asegurar que la isla resistirá cualquier intento de intervención extranjera.
“Cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”, afirmó el mandatario, en respuesta directa a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insinuado posibles acciones contra la isla.
⚠️ ACUSACIONES DE “ASFIXIA” Y PRESIÓN CONSTANTE
A través de un mensaje público, Díaz-Canel denunció que Washington amenaza “casi a diario” con derrocar el orden constitucional cubano por la fuerza, utilizando como argumento la crisis económica del país.
El mandatario sostuvo que dicha crisis no es interna, sino resultado de una política prolongada de presión:
- sanciones económicas
- bloqueo financiero
- aislamiento internacional
Según el presidente cubano, estas medidas forman parte de una “guerra económica” dirigida contra toda la población, con el objetivo de debilitar al gobierno y forzar cambios políticos.
⚡ “QUIEREN ADUEÑARSE DE CUBA”
En su mensaje, Díaz-Canel fue más allá y acusó directamente a Estados Unidos de tener intenciones de control total sobre la isla.
Afirmó que desde Washington:
- se anuncian planes para apropiarse del país y sus recursos
- se busca controlar propiedades y la economía
- se intenta provocar el colapso interno mediante asfixia económica
Estas declaraciones se dan en medio de un escenario crítico, marcado por apagones masivos y escasez de combustible, situación que el gobierno cubano atribuye a las restricciones impuestas por EE.UU.
🧠 CONTEXTO: CRISIS Y PRESIÓN DESDE WASHINGTON
Las tensiones han escalado en paralelo a la postura de la Casa Blanca. Trump ha señalado que “hará algo con Cuba muy pronto”, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha cuestionado la viabilidad del sistema cubano y sugirió la necesidad de un cambio de liderazgo.
🔴 UNA ADVERTENCIA EN MEDIO DE LA CRISIS
En este contexto, el mensaje de Díaz-Canel marca una línea clara:
Cuba, asegura, no negociará bajo presión ni aceptará injerencias externas, incluso en uno de los momentos económicos y energéticos más complejos de su historia reciente.
El choque entre La Habana y Washington se intensifica, mientras el discurso de resistencia se convierte en el eje central del gobierno cubano frente a lo que considera una amenaza directa a su soberanía.












