Pakistán anunció que Estados Unidos e Irán alcanzaron un “texto definitivo” para un acuerdo de paz que podría marcar un punto de inflexión en una de las tensiones geopolíticas más importantes de las últimas décadas. El pacto, que también contempla la situación en Líbano, se encuentra en su fase final y podría ser firmado en los próximos días.
El anuncio fue realizado por el primer ministro de Pakistán, Shebaz Sharif, quien aseguró a través de su cuenta en X que ambas partes ya consensuaron un texto final y que su gobierno trabaja de manera cercana con Washington y Teherán para concretar los siguientes pasos.
“La paz nunca ha estado tan cerca como ahora”, afirmó el mandatario pakistaní, alimentando las expectativas de una posible reducción de las tensiones en Medio Oriente.
Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araghchi, reveló que el borrador contempla un alto al fuego en todos los frentes, incluido Líbano, así como el fin del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz.
Araghchi destacó que las negociaciones sobre el programa nuclear iraní quedarían para una fase posterior y sólo avanzarían si se cumple primero el convenio provisional planteado por ambas partes.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó las versiones filtradas sobre el contenido del acuerdo y aseguró que los términos divulgados por algunos medios “no tienen nada que ver con los acuerdos escritos”.
“Son noticias falsas”, afirmó Trump, al tiempo que acusó al gobierno iraní de difundir información incorrecta sobre las negociaciones.
El canciller iraní también pidió prudencia a la prensa internacional y solicitó evitar especulaciones sobre el contenido del pacto hasta que concluyan las últimas etapas del proceso.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el futuro del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo. Araghchi aseguró que la administración de este paso estratégico “ya no será la misma que antes” y confirmó que existen conversaciones con Omán, país con el que comparte la soberanía de la vía marítima.
Además, señaló que el tránsito por la zona podría dejar de ser gratuito y pasar a un esquema de cobro por servicios, una medida que tendría implicaciones económicas para el comercio internacional y los mercados energéticos.
Desde Washington, un alto funcionario estadounidense citado de forma anónima indicó que el acuerdo también contempla iniciar un proceso para retirar o destruir las reservas de uranio enriquecido de Irán. Según explicó, tras la firma existiría un periodo de 60 días para resolver los detalles técnicos relacionados con ese material nuclear.
La misma fuente aseguró que el documento se encuentra completado entre un 80 y un 85 por ciento y que gran parte de las autoridades iraníes respaldan el acuerdo, aunque reconoció que todavía existen sectores dentro del gobierno que mantienen reservas.
Sobre el tema nuclear, Teherán reiteró que aún no hay decisiones definitivas respecto al enriquecimiento de uranio ni al eventual levantamiento de sanciones internacionales. Araghchi sostuvo que cualquier solución deberá respetar la postura iraní de procesar el material enriquecido dentro de su propio territorio.
En medio de estas negociaciones, medios internacionales reportaron que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no habría participado en las conversaciones. De acuerdo con los reportes, el líder israelí incluso habría tenido que contactar a funcionarios de la administración Trump para obtener información sobre el contenido del pacto que actualmente se negocia.
Si el acuerdo se concreta en los próximos días, podría abrir una nueva etapa en las relaciones entre Washington y Teherán y modificar significativamente el equilibrio político y económico de Medio Oriente.












