México se prepara para uno de los espectáculos más esperados del cielo nocturno: la lluvia de estrellas Líridas, que alcanzará su punto máximo durante la madrugada del 22 de abril, ofreciendo una experiencia que promete cautivar a quienes levanten la mirada.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, este fenómeno —uno de los más antiguos registrados en la historia— estará activo desde mediados de abril y hasta el día 25, con una tasa promedio de entre 15 y 20 meteoros por hora, aunque en momentos puntuales podría sorprender con ráfagas mucho más intensas.
Las Líridas se originan por los restos del cometa C/1861 G1 Thatcher, partículas que al entrar a la atmósfera terrestre se desintegran, creando los destellos conocidos como estrellas fugaces. Este evento ha sido observado por la humanidad durante más de 2 mil 700 años.
Aunque el pico exacto ocurrirá durante el día en México, el mejor momento para observarlas será entre las 2:00 y las 5:00 de la mañana del 22 de abril, cuando el cielo esté más oscuro y el radiante —ubicado en la constelación de Hércules— se encuentre en una posición favorable.
Además, este 2026 ofrece condiciones especialmente positivas: la Luna estará en fase menguante y se ocultará antes del momento clave, lo que reducirá la interferencia de su luz y permitirá apreciar incluso los meteoros más tenues, según datos de la NASA.
Los expertos recomiendan alejarse de la contaminación lumínica y buscar espacios abiertos como playas, zonas rurales o áreas naturales. No se requiere equipo especializado; basta con mirar al cielo con paciencia y permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 20 minutos.
Más allá del fenómeno astronómico, las Líridas se convierten en una invitación a hacer una pausa, desconectarse del ruido cotidiano y reconectar con el universo. Un recordatorio de que, incluso en medio de la rutina, todavía hay espectáculos capaces de sorprender.












