Durante mayo, el cielo nocturno se convierte en escenario de uno de los fenómenos más esperados por los amantes de la astronomía: la lluvia de meteoros Eta Acuáridas. Este espectáculo, vinculado al legendario cometa Halley, destaca por la velocidad de sus meteoros y los destellos fugaces que atraviesan el firmamento.
La actividad de las Eta Acuáridas comenzó el pasado 19 de abril y se extenderá hasta el 28 de mayo, pero su punto máximo se registrará entre el 4 y el 7 de mayo de 2026. El mejor momento para observarlas será durante la madrugada del 6 de mayo, justo en las horas previas al amanecer.
En condiciones ideales, este fenómeno puede alcanzar hasta 50 meteoros por hora. Sin embargo, en México y otras regiones del hemisferio norte, la visibilidad será más limitada, con un promedio cercano a los 10 meteoros por hora, debido a que el punto de origen —conocido como radiante— se encuentra más bajo en el horizonte.
Para disfrutar mejor del espectáculo, se recomienda observar el cielo entre las 4:00 de la mañana y el amanecer, dirigiendo la mirada hacia el este, donde la constelación de Acuario comienza a elevarse.
Las Eta Acuáridas ocurren cuando la Tierra atraviesa una región llena de partículas de polvo dejadas por el cometa Halley. Al ingresar a la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a los 65 kilómetros por segundo, estos fragmentos se desintegran, generando las conocidas “estrellas fugaces” que iluminan el cielo por instantes.
Un fenómeno natural que, aunque breve, promete regalar uno de los momentos más mágicos del mes para quienes decidan mirar hacia arriba. ✨












