El presidente de Donald Trump volvió a encender la tensión con México al amenazar desde la Casa Blanca con que su gobierno podría actuar directamente contra narcotraficantes en territorio mexicano si las autoridades nacionales “no hacen la tarea”.
Durante un evento realizado junto a su esposa con motivo del Día de las Madres, Trump aseguró que Estados Unidos ya controla casi por completo el tráfico marítimo de drogas y que ahora su administración ha iniciado una nueva etapa enfocada en las rutas terrestres.
“El ingreso de drogas llegando a nuestro país por mar, por océano, por agua, ya está muy bajo. Ahora hemos iniciado la fase terrestre la cual es mucho más fácil. Escucharán algunas quejas de algunas gentes, como los representantes de México y otros lugares. Si ellos no van hacer la tarea, nosotros haremos la tarea”, afirmó el mandatario estadounidense.
Las declaraciones ocurren en medio de crecientes cuestionamientos internos contra Trump por la guerra con Irán y el aumento en los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, el republicano volvió a colocar el tema del narcotráfico y México en el centro de su discurso político.
Washington endurece narrativa contra los cárteles
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha impulsado una estrategia que equipara a los cárteles mexicanos con organizaciones terroristas internacionales.
La nueva estrategia antiterrorista difundida por la Casa Blanca sostiene que los grupos criminales trasnacionales representan una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense y advierte que Washington tomará “cualquier acción necesaria” para proteger su territorio, incluso si gobiernos extranjeros “no pueden o no quieren” colaborar.
“Ya no estamos permitiendo a los cárteles y bandas que han envenenado a millones de estadounidenses operar libremente en nuestra región”, señala el documento firmado por Trump.
El texto incluso menciona una “Doctrina Monroe moderna”, concepto que ha generado preocupación en sectores diplomáticos latinoamericanos al interpretarse como una justificación para ampliar la intervención estadounidense en la región.
Operaciones militares y críticas internacionales
El gobierno estadounidense también presume como un éxito las operaciones militares contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y Pacífico latinoamericano.
Según cifras oficiales, más de 190 lanchas han sido destruidas en operativos realizados con drones y fuerzas especiales. No obstante, organizaciones internacionales y críticos de la estrategia han denunciado que muchas de estas acciones se realizan sin pruebas públicas contundentes y podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.
Mientras tanto, Trump reiteró que Estados Unidos actuará unilateralmente cuando considere que existe complicidad de gobiernos extranjeros con el crimen organizado.
México responde con defensa de la soberanía
Las amenazas han provocado fuertes reacciones en México, donde el gobierno federal ha insistido en defender la soberanía nacional y rechazar cualquier intervención militar extranjera.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones que México mantiene cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero sin aceptar subordinación ni presencia militar estadounidense en territorio nacional.
Analistas advierten que el discurso de Trump podría tensar aún más la relación bilateral y utilizarse políticamente en Estados Unidos rumbo a nuevos escenarios electorales, especialmente en medio de la presión interna que enfrenta el mandatario por la situación internacional y económica.












