La relación entre México y Estados Unidos volvió a tensarse. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió con firmeza a las declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, quien aseguró que existe una supuesta vinculación entre el gobierno mexicano y el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó las afirmaciones como “muy desafortunadas”, “sin sustento” y de carácter “político”, rechazando de manera categórica cualquier señalamiento que relacione a su administración con organizaciones criminales.
“Negamos rotundamente las afirmaciones del titular de la DEA y lo conminamos a que trabaje mucho en Estados Unidos y dentro de su propia organización, y a que siga colaborando con el gobierno de México de manera respetuosa, porque a México se le respeta”, sentenció Sheinbaum.
“La DEA debería investigar lo que ocurre en Estados Unidos”
La presidenta fue más allá y cuestionó el enfoque de la agencia antidrogas estadounidense, asegurando que dedica gran parte de sus esfuerzos a investigar fuera de su territorio cuando, afirmó, enfrenta enormes desafíos dentro de Estados Unidos.
“La mayor venta de drogas en el mundo está en Estados Unidos. ¿Quién la vende? ¿Cómo la distribuyen? ¿Cómo lavan el dinero? Eso es algo que la DEA debería estar investigando”, sostuvo.
Sheinbaum también señaló que en territorio estadounidense existe producción de metanfetaminas y otras drogas sintéticas, además de insistir en que el consumo de estupefacientes sigue siendo uno de los principales problemas de seguridad del vecino del norte.
Recordó presuntos casos de corrupción dentro de la DEA
Como parte de su respuesta, la mandataria hizo referencia al caso de Nicholas Palmeri, exjefe de la DEA en México, quien fue separado de su cargo tras ser señalado por presuntos vínculos con abogados relacionados con líderes del narcotráfico.
“Hay muchísimos casos”, aseguró Sheinbaum al referirse a presuntos episodios de corrupción dentro de la propia agencia estadounidense, cuestionando si realmente se investigaron esas denuncias.
“Las declaraciones son políticas”
Para la presidenta mexicana, el momento en que Terry Cole realizó sus declaraciones no fue casual.
Consideró que sus palabras coincidieron con el anuncio del gobierno federal sobre una reducción del 48% en los homicidios dolosos, por lo que sugirió que existe un trasfondo político detrás de las acusaciones.
“No tiene ningún fundamento lo que está diciendo”, afirmó.
Sheinbaum compara la situación con el sexenio de Calderón
Durante su intervención, la mandataria recordó el sexenio del expresidente Felipe Calderón, al señalar que durante ese periodo sí quedaron acreditados vínculos entre altos funcionarios y grupos criminales.
“Si un gobierno está vinculado con algún grupo delictivo, no puede haber disminución de delitos”, afirmó, asegurando que durante aquella administración aumentaron significativamente los homicidios y diversos delitos de alto impacto.
¿Qué ocurre en Estados Unidos?
Las declaraciones de Sheinbaum tuvieron eco inmediato en medios estadounidenses e internacionales, que describieron el episodio como uno de los momentos de mayor tensión reciente entre ambos países en materia de seguridad.
Aunque el director de la DEA sostuvo públicamente sus señalamientos sobre una supuesta relación entre sectores del gobierno mexicano y los cárteles, la Casa Blanca no ha respaldado oficialmente esas afirmaciones, manteniendo silencio sobre la controversia.
Mientras tanto, especialistas en Washington consideran que este nuevo enfrentamiento forma parte del creciente endurecimiento del discurso estadounidense hacia México en temas como el combate al fentanilo, la migración, la seguridad fronteriza y la lucha contra el crimen organizado.
En el Congreso de Estados Unidos continúan existiendo sectores que presionan para exigir acciones más contundentes contra los cárteles mexicanos, mientras que el gobierno de Sheinbaum insiste en que la responsabilidad también recae en Estados Unidos, al ser el mayor mercado consumidor de drogas del mundo y uno de los principales escenarios del lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Con este nuevo intercambio de declaraciones, la cooperación entre ambos países enfrenta un nuevo episodio de tensión diplomática. Sin embargo, expertos consideran que, pese al duro discurso de ambos lados, la colaboración en inteligencia, extradiciones y combate al crimen organizado continuará siendo indispensable para enfrentar un problema que trasciende las fronteras de México y Estados Unidos.








