Nepal vive una emergencia de gran magnitud después de que una repentina riada arrasara varias localidades cercanas a la frontera con el Tíbet, dejando al menos 55 personas muertas y cientos más sin localizar. Las autoridades desplegaron equipos de rescate mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes entre el lodo, los escombros y las construcciones destruidas.
La tragedia ocurrió durante las primeras horas de este miércoles, cuando una enorme masa de agua, barro y rocas irrumpió en la zona del río Bhote Koshi y golpeó con especial fuerza localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, en la provincia de Bagmati.
Las imágenes difundidas por las autoridades muestran la fuerza de la corriente, que desbordó el cauce y arrastró viviendas, vehículos e infraestructura. Algunas construcciones quedaron parcialmente sepultadas o sumergidas bajo toneladas de agua y lodo.
Cientos de personas siguen desaparecidas
El número de personas cuyo paradero se desconoce ha generado especial preocupación. Las autoridades y organismos turísticos manejan cifras preliminares de cientos de desaparecidos, entre ellos numerosos extranjeros.
La Oficina de Turismo de Nepal informó inicialmente que 403 personas permanecían desaparecidas, incluidas 341 extranjeras. Otros reportes oficiales situaron posteriormente el número en 384 personas sin contacto, de las cuales 291 serían extranjeras.
Entre los desaparecidos hay dos ciudadanos españoles, según la información proporcionada por las autoridades.
La cifra todavía podría modificarse debido a que los equipos de emergencia continúan recopilando información de hoteles, empresas de turismo, agencias de viajes y familiares que buscan a personas con las que perdieron comunicación.
Un terremoto pudo desencadenar la tragedia
Las autoridades nepalíes investigan la posibilidad de que un terremoto provocara un enorme deslizamiento de tierra, bloqueando temporalmente el cauce de un río y generando posteriormente una súbita liberación de agua y escombros.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró un sismo de magnitud 4.4, ocurrido a las 02:52 GMT, con epicentro aproximadamente 77 kilómetros al noroeste de Kodari y a unos 10 kilómetros de profundidad.
De acuerdo con la hipótesis preliminar, el movimiento pudo haber provocado el desplazamiento de grandes cantidades de roca, hielo y tierra hacia los cauces de la región montañosa.
La situación continúa siendo peligrosa porque una obstrucción aguas arriba podría provocar otra crecida repentina, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia sobre los ríos de la zona.
Zona turística quedó gravemente afectada
La inundación golpeó Syabrubesi, uno de los principales puntos de acceso para la popular ruta de senderismo de Langtang. La región también es utilizada por viajeros que realizan peregrinaciones hacia Kailash Mansarovar, en el Tíbet.
Esto explica la elevada presencia de extranjeros entre las personas cuyo paradero todavía se desconoce.
Las autoridades movilizaron a policías, militares y equipos de emergencia para localizar sobrevivientes y evaluar los daños. Sin embargo, las condiciones del terreno, los caminos destruidos y la posibilidad de nuevos deslizamientos complican las labores de rescate.
La emergencia también provocó preocupación más allá de Nepal. Las autoridades emitieron alertas de inundación en los estados indios de Bihar y Uttar Pradesh, debido a que varios ríos que nacen en la región del Himalaya descienden desde Nepal hacia las llanuras de India.
Mientras continúa la búsqueda, Nepal enfrenta una carrera contra el tiempo: 55 personas ya perdieron la vida y cientos siguen desaparecidas, mientras los equipos de rescate intentan determinar la verdadera magnitud de una tragedia provocada por una combinación mortal de agua, lodo, rocas y movimientos de tierra en una de las regiones más accidentadas del Himalaya.








