En un hecho que no se veía desde hace más de una década dentro de las filas del PAN, los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón volvieron a compartir escenario en un acto político para cerrar filas en torno a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, quien enfrenta una investigación de la Fiscalía General de la República y ha denunciado ser víctima de persecución política.
La reunión, denominada “Yo con Maru”, reunió además a figuras clave del panismo como Xóchitl Gálvez, Ricardo Anaya, Kenia López Rabadán, Marko Cortés y Jorge Romero Herrera, quienes mostraron una inusual unidad partidista frente a cientos de simpatizantes en la capital chihuahuense.
El regreso de dos expresidentes que marcaron una época
La presencia de Fox y Calderón llamó especialmente la atención debido a que ambos habían permanecido alejados de los actos partidistas durante años. En el caso de Calderón, incluso renunció a su militancia panista en 2018, mientras que Fox rara vez participa en eventos públicos fuera de su rancho de San Cristóbal, Guanajuato.
Su reaparición conjunta fue interpretada como una señal de que el PAN busca reagrupar a todas sus corrientes rumbo a los próximos procesos electorales y fortalecer figuras que podrían aspirar a la Presidencia en 2030.
De hecho, Jorge Romero aseguró que Maru Campos es una de las cartas fuertes del partido para la próxima sucesión presidencial.
Fox: “Morena viola diariamente la democracia y la libertad”
Durante su intervención, Vicente Fox lanzó una de las críticas más severas contra el gobierno federal y Morena.
“Hoy tenemos un doble problema. La injusticia del caso de Maru y el desprecio a la Constitución y la destrucción del pacto federal por Morena”, afirmó.
El exmandatario acusó al partido gobernante de vulnerar principios fundamentales del país.
“Democracia, libertad, derechos humanos, respeto a la ley, economía de mercado, equidad e igualdad, principios diariamente violados por Morena y el actual gobierno”.
Además, llamó a que en las elecciones intermedias de 2027 ningún partido obtenga una mayoría absoluta en el Congreso para obligar al diálogo y frenar lo que calificó como una concentración excesiva de poder.
Calderón revive la defensa de su guerra contra el narco
Por su parte, Felipe Calderón aprovechó el evento para reivindicar una de las decisiones más polémicas de su sexenio: la lucha frontal contra el crimen organizado.
“México necesita más Maru Campos y menos Rocha Moya”, expresó ante los asistentes.
El ex presidente aseguró que la gobernadora ha enfrentado a la delincuencia con valentía y defendió la estrategia de seguridad que impulsó durante su gobierno.
“Con todos mis errores y con todas mis limitaciones, esa fue la decisión correcta. Es lo que me tocaba hacer para servir al pueblo de México”.
Sin mencionar directamente el caso de Genaro García Luna, Calderón insistió en que no existen soluciones mágicas para combatir a los grupos criminales y cuestionó lo que considera una actitud permisiva del actual gobierno frente al narcotráfico.
Maru Campos eleva el tono: “El fin del régimen empieza en Chihuahua”
La gobernadora respondió al respaldo recibido con un discurso cargado de mensajes políticos y ataques a Morena.
Campos aseguró que la relación institucional que intentó mantener con el gobierno federal se rompió después del operativo realizado en abril contra un narcolaboratorio en el estado, tras el cual fue señalada desde la conferencia presidencial por presunta traición a la patria.
“Un día comenzó la mañanera con una acusación grave y falsa. Un día sí y otro también: ‘¡Traición a la patria!’”, reclamó.
La mandataria sostuvo que continuará enfrentando al crimen organizado pese a las presiones y aseguró que Chihuahua será el punto de partida para derrotar políticamente a Morena.
“Los libros de historia recordarán el fin del régimen de Morena, de la 4T, que empezó en Chihuahua con miles de almas valientes”.
También se definió como una perseguida política y afirmó que no permitirá que la dobleguen.
El PAN muestra músculo rumbo a 2027 y 2030
Más allá del respaldo a Maru Campos, el evento dejó ver una imagen que parecía impensable hace algunos años: Fox, Calderón, Anaya, Xóchitl Gálvez y la dirigencia nacional panista compartiendo un mismo proyecto político.
La concentración fue interpretada por los propios organizadores como una demostración de fuerza frente a Morena y como el inicio de una estrategia para reposicionar al PAN en el escenario nacional.
Con la reaparición de sus dos únicos expresidentes y la promoción de nuevas figuras rumbo a 2030, Acción Nacional busca enviar un mensaje claro: la oposición pretende reorganizarse y disputar nuevamente el liderazgo político del país.












