Claudia Sheinbaum puso la defensa de la soberanía de México en el centro de su mensaje de este domingo 27 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México, donde advirtió que ninguna potencia extranjera ni una élite económico-política puede decidir el presente o el futuro del país.
Durante el cierre de su gira de rendición de cuentas por sus primeros dos años de gobierno, la presidenta afirmó que México no está dispuesto a aceptar presiones externas y lanzó una de sus frases más contundentes de la jornada:
“Las y los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismo, ni violación a nuestra territorialidad”.
La declaración fue recibida por los asistentes con el grito de “¡No estás sola!”, en un acto marcado por referencias a la soberanía, la independencia y la defensa de las decisiones tomadas dentro del territorio nacional.
“Sólo el pueblo determina el destino de México”
Sheinbaum vinculó su mensaje con el legado de la Independencia y con los principios establecidos en la historia constitucional del país.
Recordó que, desde los planteamientos de José María Morelos, la soberanía implica que es el pueblo quien determina el destino de México, y sostuvo que ninguna potencia extranjera tiene derecho a imponer el rumbo de la nación.
“Significa desde 1814 que ninguna potencia extranjera, ninguna élite económico-política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria. Esa sólo le pertenece al pueblo de México”, afirmó.
La presidenta señaló que México es un país independiente y soberano y sostuvo que esa condición continúa siendo un principio central para los mexicanos.
Sheinbaum destaca cambios constitucionales contra la injerencia extranjera
En su discurso, la mandataria también destacó reformas constitucionales aprobadas durante los primeros dos años de su administración que, según dijo, fortalecen la soberanía nacional.
En particular, mencionó modificaciones al artículo 40, que, afirmó, incorpora un rechazo al intento de injerencia extranjera, así como cambios al artículo 19 relacionados con agentes extranjeros que intenten violar el territorio nacional.
“El nuevo artículo 40 tiene un nuevo párrafo contundente que rechaza el intento de injerencia extranjera. Y el artículo 19 da la pena máxima a cualquier agente extranjero que intente violar nuestro territorio”, sostuvo.
Además, adelantó que espera que el Senado apruebe este lunes una reforma relacionada con la nacionalidad de quienes aspiren a determinados cargos de elección popular.
De acuerdo con Sheinbaum, la propuesta busca que quienes aspiren a ser gobernadores, jefe o jefa de Gobierno o presidente de la República tengan únicamente la nacionalidad mexicana.
“Los pueblos que no tienen memoria, tampoco tienen brújula”
El discurso también estuvo marcado por la conmemoración de la consumación de la Independencia de México, ocurrida el 27 de septiembre de 1821.
Sheinbaum recordó que el Ejército Trigarante ingresó a la Ciudad de México hace 205 años, después de 11 años de lucha iniciados con el levantamiento encabezado por Miguel Hidalgo.
La presidenta consideró que esta fecha recibe menos atención que el 16 de septiembre y llamó a recuperar la memoria histórica.
“Los pueblos que no tienen memoria, tampoco tienen brújula”, expresó.
En ese recorrido histórico, destacó las demandas de libertad, igualdad y justicia social presentes en el movimiento independentista y recordó figuras como Hidalgo y Morelos.
Crítica al periodo neoliberal
Sheinbaum también lanzó críticas al llamado periodo neoliberal, al que responsabilizó de haber concentrado decisiones y recursos en sectores reducidos de la sociedad.
Según la presidenta, durante ese periodo se intentó establecer que las decisiones nacionales debían tomarse “en oficinas de lujo, de espaldas a la gente”.
Afirmó además que se entregaron bienes de la nación a unos cuantos y que se redujeron derechos sociales.
En contraste, vinculó el proyecto de la Cuarta Transformación con las luchas históricas de Independencia, Reforma y Revolución, así como con los principios de independencia, soberanía, libertad, igualdad, justicia social y democracia.
También reconoció a Andrés Manuel López Obrador como dirigente del movimiento político que llevó a Morena al gobierno federal.

Sheinbaum presume reformas y programas sociales
La presidenta dedicó otra parte de su discurso a realizar un balance de las reformas constitucionales impulsadas durante sus primeros dos años de administración.
Entre los temas que mencionó estuvieron los derechos relacionados con educación, becas, salud, vivienda, pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad.
También destacó la jornada laboral de 40 horas y el incremento del salario mínimo por encima de la inflación.
En materia de derechos, resaltó el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, así como la igualdad sustantiva de las mujeres.
En el ámbito político, señaló que a partir de 2030 ningún cargo de elección popular tendrá reelección y destacó la prohibición constitucional del nepotismo en cargos de elección popular.
Cierra gira con mensaje de cercanía
El acto en el Zócalo representó el cierre de la gira de rendición de cuentas que Sheinbaum realizó por las entidades federativas con motivo de sus primeros dos años de gobierno.
La presidenta aseguró que cerca de 850 mil personas participaron en las asambleas realizadas durante el recorrido.
Ante los asistentes, defendió la idea de que su gobierno debe mantener contacto directo con la población.
“Somos un gobierno cercano al pueblo, surgimos de un movimiento social, venimos de la lucha por la justicia y la democracia, nos formamos en la plaza pública y siempre rendimos cuentas en la plaza pública”, afirmó.
Sheinbaum llegó al Zócalo entre gritos de “¡Claudia Presidenta!” y “¡La patria no se vende!”. El evento contó con la presencia de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, además de integrantes del gabinete federal.
Al finalizar, la presidenta afirmó que cerrar la gira en la plaza pública era congruente con su concepción del gobierno y resumió su mensaje con una frase:
“Rendir cuentas en plaza pública es obedecer al pueblo”.








