El tigre de bengala blanco Kenzo, que permaneció cinco días en libertad tras escapar de un refugio privado en Tepetlaoxtoc, Estado de México, murió luego de recibir un disparo durante el operativo para su captura, confirmó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
El felino había escapado el pasado 27 de junio del establecimiento Animal Experience México, un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su Hábitat Natural (PIMVS). Desde entonces, autoridades estatales y federales desplegaron un intenso operativo para localizarlo, mientras se mantenía la alerta entre los habitantes de la zona.
La mañana de este jueves 02 de julio, equipos especializados lograron ubicar a Kenzo e intentaron capturarlo utilizando dardos tranquilizantes. Sin embargo, de acuerdo con la versión oficial de la Profepa, durante el procedimiento el tigre reaccionó de forma agresiva e intentó atacar al personal que participaba en el rescate.
Ante lo que calificaron como un riesgo inminente para la integridad física de los especialistas, los elementos de seguridad que apoyaban el operativo hicieron uso de armas de fuego para detener la agresión.
Tras resultar herido, Kenzo recibió atención médica inmediata por parte de veterinarios de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf), del Parque Zoológico de Moroleón y de Reino Animal. Posteriormente fue trasladado a las instalaciones de Reino Animal para recibir tratamiento especializado.
No obstante, horas después la Profepa confirmó que, pese a los esfuerzos del equipo veterinario, el ejemplar no logró sobrevivir.
La noticia ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios cuestionan las condiciones en las que se encontraba el felino y la forma en que se desarrolló el operativo de captura.

Clausuran el lugar de donde escapó Kenzo
Como consecuencia de la fuga, la Profepa impuso la clausura total temporal de Animal Experience México, el establecimiento privado responsable del resguardo del tigre.
Durante una inspección realizada tras el escape, las autoridades detectaron diversas irregularidades en las instalaciones y en el cumplimiento del Plan de Manejo autorizado. Entre las anomalías encontraron encierros distintos a los permitidos, áreas de confinamiento en construcción y rehabilitación, así como deficiencias relacionadas con la seguridad del recinto.
Además, fueron asegurados nueve ejemplares de vida silvestre y quedaron suspendidas todas las actividades comerciales, de exhibición y manejo no esencial. Únicamente se permitirá la alimentación de los animales y las labores indispensables para garantizar su bienestar.
Semarnat aclara responsabilidades
Tras la fuga de Kenzo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aclaró que el tigre no escapó de una instalación operada por el Gobierno federal, sino de un establecimiento privado registrado como PIMVS.
La dependencia recordó que, conforme a la Ley General de Vida Silvestre, los responsables de estos predios tienen la obligación de mantener a los ejemplares bajo condiciones de confinamiento que garanticen tanto la seguridad de la población como el trato digno y el bienestar de los animales.
La muerte de Kenzo ha reavivado el debate sobre las condiciones en las que operan algunos centros privados que albergan fauna silvestre y sobre la supervisión que reciben este tipo de instalaciones en México.












