Lionel Messi volvió a demostrar por qué su nombre sigue dominando la conversación del fútbol mundial. En la contundente victoria 3-0 de Argentina sobre Argelia, el capitán albiceleste firmó un triplete memorable, rompió barreras históricas y desató una ola de reacciones que ya recorren el planeta.
El debut de la selección argentina en el Mundial 2026 tuvo un protagonista absoluto. A pocos días de cumplir 39 años, Messi marcó los tres goles del encuentro y se convirtió en el primer futbolista de la historia en disputar seis Copas del Mundo: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos-México-Canadá 2026.
La noche en Kansas City quedó marcada desde antes del pitazo inicial. Durante la ceremonia del himno, las cámaras captaron la emoción del astro argentino mientras miles de aficionados coreaban su nombre. Más tarde, esa emoción se transformó en una exhibición futbolística que dejó sin respuestas a la selección argelina.
Messi abrió el marcador con una brillante definición tras una conducción característica desde tres cuartos de cancha. Luego aprovechó un rebote del arquero Luca Zidane para ampliar la ventaja y cerró la goleada con otro remate de zurda en una rápida acción de contragolpe.
Además de convertirse en el hombre del partido, el capitán alcanzó otra cifra monumental: disputó su encuentro número 200 con la Selección Argentina, una marca reservada para muy pocos futbolistas en la historia del deporte.
Su actuación también lo acerca aún más a los registros goleadores más importantes de las Copas del Mundo. Con el triplete, Messi escaló posiciones entre los máximos artilleros mundialistas y se colocó de inmediato como uno de los principales candidatos a la Bota de Oro del torneo.
Las reacciones no tardaron en aparecer. Medios internacionales calificaron la presentación del argentino como una de las mejores actuaciones individuales de la primera fase del Mundial. En redes sociales, miles de aficionados reabrieron el debate sobre quién es el mejor futbolista de todos los tiempos, destacando que Messi sigue definiendo partidos al más alto nivel cuando está cerca de los 39 años.
En Argentina, la euforia fue total. Frases como “La defensa del título comenzó”, “Messi sigue haciendo historia” y “El campeón ya lanzó su advertencia” dominaron las tendencias tras el encuentro.

El entrenador Lionel Scaloni tampoco ocultó su admiración por la actuación de su capitán.
“Lo de Messi nos deja sin palabras. Cualquier cosa que diga está de más. Lo viene haciendo hace 20 años, es una cosa increíble. Hay que disfrutarlo porque lo que transmite al mundo nadie más lo puede hacer”, afirmó el técnico argentino.
La ovación final del estadio Arrowhead fue el cierre perfecto para una noche que ya quedó grabada en la historia de los Mundiales. Cuando Scaloni decidió sustituirlo a diez minutos del final, más de 65 mil espectadores se pusieron de pie para despedir a una leyenda que parece negarse a envejecer.
Argentina arrancó la defensa de su corona con autoridad. Y Messi, una vez más, dejó claro que su última danza mundialista podría convertirse en otra obra maestra.












